
El Museo Numismático del Banco Central del Ecuador se renovó y como parte de esta nueva propuesta en la sala arqueológica “Rutas comerciales e intercambio” abordamos los sentidos del valor y las formas de intercambio en las sociedades prehispánicas a través de varios materiales como los metales, la concha spondylus, la obsidiana, la concha nácar y productos cotidianos como los alimentos.
En el mes de febrero presentamos como piezas del mes a las toberas con decoraciones geométricas y el crisol pertenecientes a la cultura Tolita (600 a.C – 300 d.C), que forman parte de la colección del Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado y se encuentran exhibidas en el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador.
Estos bienes culturales nos permite conocer sobre algunos procesos relacionados a la fundición y trabajo de metales como el oro, el platino, la plata y el cobre en manos de los antiguos pobladores de la Costa ecuatoriana.
La evidencia del trabajo en metales en las sociedades precolombinas del actual Ecuador indica que se extendió durante el periodo de Desarrollo Regional entre el 600 a.C y el 300 d.C en donde se ha registrado un amplio desarrollo metalúrgico, especialmente en las culturas que ocuparon el área de Esmeraldas en Ecuador y Buenaventura en Colombia, denominadas Tolita- Tumaco (Scott, 2011: 67). Estas culturas son paradigmáticas por el trabajo en oro, platino y sus aleaciones.
Tolita, ha sido considerada la primera cultura en el mundo en fundir y trabajar el platino (Mejías, 1997:52; Scott, 2011: 90) y ser la creadora del método metalúrgico denominado pulvimetalurgia, método de fabricación que utiliza metal fundido o semi líquido para adherir o unir a otros materiales metálicos que no pueden fundirse fácilmente por sí mismos (Scott, 2011: 90), este es el caso del trabajo de aleación en platino y oro.
Los crisoles y las toberas son instrumentos fundamentales para la fabricación de objetos metálicos y todo tipo de joyería que destacó en la cultura Tolita. El oro y platino fueron trabajados tanto en frío como caliente (Scott 2011: 71-73), para la fundición se usaban crisoles de cerámica (ver imagen) directamente sobre fuego o sobre carbón al rojo vivo obteniendo la temperatura necesaria mediante el soplado con tubos de madera en cuyo extremo se colocaba la pieza de cerámica conocida como tobera la misma que se acercaba al fuego.
La producción en metal en la Tolita en su mayoría es oro – platino y oro ensamblado en joyería como pequeñas narigueras, aretes, cuentas, collares, pectorales, ajugas, punzones, máscaras, alambres, tachuelas, y figurinas zoomorfas y antropomorfas (Scott, 2011: 71).
La zona de Esmeraldas (Ecuador) incluida la isla de la Tolita o conocida también como “Pampa de oro” por su importancia arqueológica, son ricas en oro y platino aluvial proveniente de los Ríos Santiago y Esmeraldas (Ibíd: 72). El caso del platino es especial porque no se puede encontrar fácilmente en otro sitio que no sea la cordillera occidental mientras que en la oriental es muy rara su presencia (Scott, 2011: 73).
En Europa desde el siglo XVIII se dieron algunos intentos de fundición de platino demostrándose que este metal era muy difícil de ser trabajado debido a las altas tempraturas a las cuales debía llegar para su fundición - 1.772ºC (Scott, 2011: 77). El descubrimiento y trabajo del platino por parte de los pueblos prehispánicos del actual Ecuador es remarcable pues en otros lugares del mundo como Europa el trabajo empezó a desarrollarse tardíamente a partir del siglo XIX (Augé and Legendre 1992:984 citado por Scott, 2011: 74).
Como hemos mencionado, dentro de las técnicas más extendidas por la cultura Tolita para la fundición de oro y platino estuvieron la fundición en crisoles usando fuego con carbón y toberas para azuzarlo, usando además el martillado con bloques de piedra pulida (Scott, 2011: 77); a través de estas técnicas la mayor tempratura probablemente alcanzada fue de 1.200ºC con la cual, el oro, sí puede llegar a fundirse, por lo que se presume que el oro y el platino fueron trabajados juntos, fundiendo el oro momentáneamente en donde eran ensambladas las pequeñas piezas de platino, que nunca llegaba a hacerse líquido completamente, pero que era capaz de mezclarse con el oro (Scott, 2011: 78).
El platino se usó de una forma decorativa que acompañó a otros metales como el oro, el cobre o la plata. La evidencia arqueológica muestra que la producción de La Tolita en su gran mayoría fue de oro – platino realizada en apliques, aleaciones, revestimientos de platino realizados al oro, obteniendo multiples artefactos y piezas incluso miniaturas, coloreadas de dorado y plateado debido al uso de ambos metales (Scott, 2011: 84), obteniendo piezas únicas en el mundo por su grado de sofisticación.
Estos pueblos valoraron el uso y trabajo de los metales como símbolos no solamente de los grupos de poder si no también, en el caso de Tolita, para el uso cotidiano por parte de los pobladores de las aldeas, existiendo además grupos especialistas en el trabjo de metales (Scott 2011: 91). El uso de técnicas, artefactos y herramientas además de la alta especialización en el trabajo de oro y platino colocan a la cultura Tolita entre las más interesantes y representativas de los pueblos prehispánicos de América.
Datos técnicos:
Crisol, Cultura Tolita (600 a.C – 300 d.C), Colección Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado.
Toberas con decoraciones geométricas, Cultura Tolita (600 a.C – 300 d.C), Colección Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado.
Bibliografía:
Estévez, Patricia. 2016. El patrimonio metalúrgico del Ecuador prehispánico. Conferencia virtual publicada en el canal de Youtube del Banco de la República de Colombia.
Mejías Álvarez, Ma. Jesús. 1997. “Algunas consideraciones sobre la orfebrería del platino en la América prehispánica a través de la cultura La Tolita – Tumaco” en Revista Laboratorio de Arte Nro. 10. Pp. 47-61.
Scott, D. A. (2011). THE LA TOLITA—TUMACO CULTURE: MASTER METALSMITHS IN GOLD AND PLATINUM. Latin American Antiquity, 22(1), 65–95. http://www.jstor.org/stable/23072516
Lorena Rosero M.
Investigadora - curadora
Museo Numismático BCE