Este cargador se trata de una pieza Chorrera de característico color rojo sobre ante o crema; en la pieza predomina el rojo muy bien pulido que contrasta con la faja de color crema. La nariz prominente y la forma de los ojos, rasgados horizontalmente, que simulan granos de café, son rasgos distintivos de esta cultura. Una de las posibles lecturas sobre los canasteros (en este caso un cargador), es que denotan un grupo especializado en el comercio, una especie de “emisarios comerciales”, pero también como transmisores de saberes y uso de plantas como la coca (Valdez 2008, p. 875).
La expresión y el gesto de cargar de esta persona nos evoca no solamente a un posible mundo de transmisión de saberes y uso de plantas, si no también y principalmente al mundo del comercio a niveles locales y también interregionales. A lo largo del tiempo, el gesto de cargar se repite constantemente de la misma forma. Personas relacionadas con el mundo del mercado, el intercambio regional de productos y saberes, hasta los cargadores de mercados locales en la actualidad cargan los productos de la misma manera.
Este canastero es así el testimonio del funcionamiento de todo un sistema de intercambio regional de productos, ideas, saberes y posiblemente tecnologías. En el periodo Formativo Tardío, en donde se desarrolla Chorrera mucho más, la cerámica empieza a especializarse y es evidente el intercambio y la interconexión entre distintas regiones. Chorrera es la cultura que lo hace más evidente por su capacidad expansiva; desde el norte de Esmeraldas incluso la actual Colombia hasta el Guayas hacia el interior de la Costa; también en la Sierra se puede observar una presencia de Chorrera.
Interpretaciones arqueológicas sobre este tipo de piezas, mencionan que al no registrar un uso cotidiano que implique su desgaste, en su gran mayoría y por su elegante forma, se trataría de una ofrenda o una muestra de estatus. Por lo general, algunos canasteros tienen representados símbolos que reflejan rango y poder en sus sociedades, tocados, joyería, etc; en el caso de nuestro cargador, si bien no posee adornos corporales como es por ejemplo el caso del canastero de Cusín, su gesto, ojos rasgados y alto nivel de conservación y acabados en la cerámica sugieren que se trata de una pieza especial.
Por ello, se sostiene que estos podrían ser objetos originados en la Costa para ser entregados en la Sierra o viceversa, a los jefes locales como una “carta” de presentación y por ello se preservan de esta manera tan extraordinaria; porque eran objetos importantes (Valdez 2008, 873).
Datos técnicos:
Botella antropomorfa, Cargador, Cultura Chorrera. Colección Ministerio de Cultura y Patrimonio del Ecuador.
Bibliografía:
Valdez, Francisco. 2008. “Inter - zonal Relationships in Ecuador”. En Helaine Silverman y William Isbell (editores), Handbook of South American Archaeology. Springer. Enlace: https://link.springer.com/chapter/10.1007/978-0-387-74907-5_43
Frank Salomon. 1980. Los Señores Étnicos de Quito en la época de los Incas. Otavalo: Instituto Otavaleño de Antropología.
Lorena Rosero M.
Investigadora – curadora
Museo Numismático BCE



