Si bien es una moneda que corresponde a lo que hoy es México, resulta ilustrativa para mirar cómo fue el manejo de la acuñación de moneda dentro del proceso de independencia. Como hemos visto en las entregas anteriores, el proceso de las independencias de América se desencadenó a partir de 1808 en medio de una crisis de la monarquía española, luego de las abdicaciones de Fernando VII en Bayona en favor de Napoleón Bonaparte quien nombró como nuevo rey de España a su hermano José Bonaparte.
En el caso de México, la fase armada de la lucha por la independencia “trajo inseguridad de los caminos y el que se cortaran las comunicaciones con la ciudad capital” (Sobrino, 1989, p. 35), razón por la que se dificultó la llegada de materia prima para la elaboración de monedas. En este contexto, las autoridades civiles y militares autorizaron a ciertas ciudades, que por lo general fueron importantes centros mineros, a acuñar moneda. Esta fue una realidad que durante todo el periodo independentista en el caso de México (1810 a 1821) estuvo presente en todo el territorio.
Es interesante anotar que durante todo el periodo de independencias, hubieron cecas provisionales tanto realistas como insurgentes. Así, dentro de las cecas provisionales realistas más importantes que se autorizaron podemos mencionar a la de Chihuahua, Durango, Sombrerete, Guanajuato, Oaxaca y Zacatecas, entre otras.
La ceca provisional de Zacatecas comenzó operaciones de acuñación en noviembre de 1810 y fue creada por las autoridades provinciales de la ciudad (Sobrino, 1989, p. 39). En esta ceca se acuñaron denominaciones desde los ocho reales hasta medio real. Se pueden distinguir al menos tres tipos de acuñación en la casa de Zacatecas. La moneda que presentamos corresponde al año de 1811.
Esta pieza de nuestra colección presenta un desgaste y tiene un agujero[1] que afecta algunos detalles del anverso y reverso. Sin embargo, se puede describir en el anverso, el escudo de armas local de Zacatecas y en la leyenda “FERDIN . VII. DEI.GRATIA” – Fernando VII, por la gracia de Dios – seguido del valor nominal y el milenio de acuñación; “1R” – “1811”.
En el reverso en el centro se puede observar los cerros de la Bufa y El Grillo, principales elevaciones de Zacatecas, en la cúspide una cruz y entre la base de los cerros y el semicírculo formado por rosetas las iniciales del lema de Zacatecas. “LVO” – El trabajo todo lo vence”. En el perímetro la leyenda: “MON (EDA) PROVISIONAL DE ZACATS” (Banco Central del Ecuador. Inédito).
La escasez de monedas, las dificultades por transportar metálico a lo largo de los territorios, sumado a los conflictos por la toma de poder político y militar en México y en toda América, tuvieron como resultado la consitución de este tipo de cecas provisionales. En este caso nos hemos referido a moneda fabricada en una ceca realista; pero también, dentro del mismo periodo, existieron otras casas amonedadoras del bando insurgente en México tan relevantes como las cecas de Guanajuato, Valladolid o Morelos (Sobrino, 1989, p. 42 – 43)
Datos técnicos:
1 Real, 1811, Ceca provisional de Zacatecas. Colección Museo Numismático BCE
Bibliografía:
Banco Central del Ecuador. Ficha técnica del registro de bienes culturales. 1 real de plata 1811. Inédito.
Sobrino, José Manuel. 1989. La moneda mexicana. Su historia. México: Banco de México.
Lorena Rosero M.
Investigadora - curadora
Museo Numismático BCE
[1]El desgaste de la moneda se debe al proceso de circulación de la misma; entre las razones por las cuales una moneda se agujeraba u horadaba están los usos rituales de las monedas a manera de joyas, adornos o amuletos; también se realizaba esta práctica para comprobar la fineza del metal, o de otras formas ilegales para obtener un trozo de metal precioso para otros fines; estas marcas nos dan un testimonio importante de su uso y valor social en el pasado.



