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Política para el tratamiento de datos personales

El cóndor ecuatoriano: una moneda para el comercio

El Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador presenta como pieza del mes a la moneda de 10 sucres (oro) de 1899 acuñada por la Casa Heaton Birminham que forma parte de la Colección Numismática del Museo.

La moneda de 10 sucres de oro acuñada en 1899, nos refiere a un proceso fundamental en la historia económica del Ecuador que tiene relación con al auge cacaotero y la adopción del primer Patrón Oro en el país. En 1895, triunfó la llamada Revolución Liberal, con la que Eloy Alfaro llegó al poder. Entre los principales objetivos del general revolucionario estuvieron “mejorar la conexión de las regiones con el mercado mundial. Además, retomar el propósito de su partido de fortalecer el mercado interno campesino y la integración nacional” (Coronel 2022, 208).

En este contexto, luego de una grave crisis de depreciación de la plata e inestabilidad en el comercio internacional, el gobierno alfarista promulgó la Ley de Monedas del 4 de noviembre de 1898 en la que se fijó, por el periodo de dos años, la adopción definitiva del Patrón Oro. Es decir, esta ley ordenó la acuñación de monedas de sucre en oro con un contenido de 0,73224 gramos de oro fino, estableciéndose, por lo tanto, el cambio externo a razón de 10 sucres por libra esterlina y 2,05 sucres por dólar (Carbo 1978, 53).

La adopción del patrón o talón oro en el Ecuador implicó que los bancos particulares de emisión tengan la obligación de convertir sus billetes en monedas de oro (con un soporte del 50% y luego del 33% de lingotes que el banco emisor debía poseer en sus sótanos), además a un tipo de cambio muy estable (Carbo 1978, 55), ya que el patrón oro se estaba adoptando de forma simultánea por las principales potencias económicas del mundo en esa época: Inglaterra y Estados Unidos.

De este modo, se acuñaron en Inglaterra las nuevas monedas por un valor facial de 10 sucres, equivalentes a una 1 libra esterlina y de allí también se las conoció coloquialmente como “esterlinas”,  “ecuatoriano” y posteriormente como “cóndor antigua acuñación”.

Esta moneda de oro de 10 sucres simboliza de esta manera, una importante época de estabilidad en el comercio mundial, debido a que el público adquirió una importante confianza en los tipos de cambio, lo cual propició un ambiente oportuno para el comercio importador y exportador del cacao, al contar con cotizaciones estables de nuestra divisa. Para Carbo, estos factores contribuyeron “indirecta y psicológicamente, a controlar o regular la balanza de pagos del comercio exterior del Ecuador y al mantenimiento del Patrón de Oro en el periodo de 1900 a 1913” (Carbo 1978, 57).

De esta manera, la adopción del Patrón Oro implicó un respaldo enorme a la producción y exportación cacaotera del Ecuador, ya que consiguió una estabilidad económica que fortaleció la integración de Ecuador al mundo a través de volver a recibir crédito internacional, como fue el otorgado para la construcción del ferrocarril de Guayaquil a Quito, favoreció además a la creación de nuevos bancos como el del Pichincha (1906) y del Azuay (1913) y vinculó definitivamente a la nación con los circuitos de comercio y de inversión internacionales (Naranjo s/a).

A partir de 1900, “las exportaciones especialmente de cacao crecieron permanentemente: 7,5 millones de dólares en ese año; 8 en 1901; cerca de 9 en 1902; casi 13 en 1908; 14,2 en 1912” (Naranjo s/a). El inicio de la I Guerra Mundial, marcó un nuevo ciclo en la economía del país, la caída de los mercados mundiales con una leve recuperación en 1920 llegando a un máximo de exportaciones de 20.3 millones de dólares (Ibídem).

Definitivamente, el ecuatoriano o esterlina, marcó una época en el Ecuador de finales del siglo XIX e inicios del XX, permitiendo al país consolidar el comercio, la competitividad y la modernización de las operaciones comerciales especialmente en el Litoral ecuatoriano, por la marcada relación con los mercados extranjeros propiciada por la estabilidad que la moneda de 10 sucres brindó frente a otras divisas como la libra esterlina y el dólar.

La comisión consultiva establecida en Guayaquil para analizar la adopción del patrón oro en el Ecuador, presidida por Clímaco Gómez Valdez, explicó ya en 1893 lo fundamental de su adopción indicando lo siguiente:

 “Entre los países que más fácilmente pudieran establecer lo que ha dado en llamarse Patrón o Talón de Oro, debe contarse nuestra patria; porque en oro se convierte el cacao, el café y demás artículos de su valiosa exportación, y nada dificultoso sería que nuestros Bancos trocasen por oro una parte o la totalidad del fondo de su caja” (Carbo 1978, 47-48)

 

Dato técnico:

10 sucres, 1899, Casa de Moneda Heaton Birminham, Colección Numismática Museo de la Moneda BCE.

Bibliografía:

Carbo, Luis Alberto. 1978. Historia monetaria y cambiaria del Ecuador, desde la época colonial. Quito: Banco Central del Ecuador.

Coronel, Valeria. 2022. La última guerra del Siglo de las Luces. Revolución Liberal y republicanismo popular en Ecuador. Quito: Editorial FLACSO Ecuador.

Naranjo, Marco. “El patrón oro en el Ecuador”. Enlace: https://estudioseconomicos.bce.fin.ec/index.php/RevistaCE/article/view/84/186

 

 

Lorena Rosero M.

Museo de la Moneda BCE

30 de noviembre 2023

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