
Como pieza del mes presentamos a las monedas fiduciarias emitidas en 1919 acuñadas en Philadelphia de cobre y níquel. Estas monedas sugen tras la inestabilidad económica que ocasiónó la Primera Guerra Mundial lo cual tuvo como consecuencia el abandono del Patrón Oro, pieza fundamental del liberalismo económico (Almeida,1994) y el cambio a un sistema fiducario.
El Patrón Oro fue el sistema monetario dominante de los siglos XIX y XX, usando las monedas de oro como dinero genuino, es decir como medio de cambio, unidad de cuenta y depósito de valor (Naranjo, 2020).
En este sentido dentro del sistema de Patrón Oro, las monedas eran convertibles tanto dentro como fuera del territorio, y no solo en oro sino en la moneda de cualquier país bajo el mismo sistema a una tasa de cambio fijo (Naranjo, 2020).
De 1870 a 1914 el Patrón Oro se caracterizó por una estabilidad de precios, gran movilidad internacional de capitales, poca presencia de barreras arancelarias y discriminaciones comerciales, fuertes movimientos migratorios y flexibilidad en precios y salarios (Naranjo, 2020).
Sin embago, tras la emergencia del conflicto bélico, la relativa estabilidad mantenida hasta entonces fue afectada. El crecimiento del comercio mundial disminuyó ya que los países beligerantes impulsaron la producción de la guerra, reduciendo las exportanciones y el abastecimiento de los mercados extranjeros (Almeida, 1994). La guerra ocasiónó significativos deficits presupuestarios, deudas y reparaciones de guerra, problemas de comercio de los países europeos por pérdida de mercados, la baja de las reservas en metálico y la consiguinete inflación y depreciación de la moneda (Almeida, 1994). Sumado a esto, la perdida de la destrucción de activos físicos y de miles de vidas junto a otras repercuciones económicas y sociales (Almeida, 1994).
En Ecuador durante a primera etapa del Patrón Oro, se produjo un automatismo monetario y cambiario que funciono con regularidad, además de la consolidación de los bancos de emisión existentes: el Comercial y Agrícola y el del Ecuador en Guayaquil, y auspició el surgimiento de nuevos bancos de emisión como el Banco del Pichincha en Quito y el Banco del Azuay en Cuenca (Naranjo, 2020). El tipo de cambio establecido de 2,05 sucres por dólar se mantuvo casi sin alteración hasta 1913 con ligeras modificaciones de un mínimo de 1,91 en 1906 y un máximo de 2, 15 entre 1908 y 1913 (Naranjo, 2020). Durante el siglo XX el Ecuador vivió una época de progreso económico y material significativo; con obras públicas y aumento de la producción de cacao (Naranjo, 2020).
Con el estallido de la guerra en 1914, en agosto de ese año el gobierno decreta la Ley Moratoria, la cual establecía la inconvertibilidad de los billetes ecuatorianos, permitiendo a los bancos emisores la posibilidad de continuar poniendo en circulación billetes sin la obligación de convertirlos en oro, además permitió a los gobiernos ejercer la política de endeudamiento con los bancos privados emisores, principalmente con el Comercial y Agrícola, el del Ecuador y el Banco Pichincha (Naranjo, 2020).
Como consecencia de la guerra un buen volumen de productos de exportación ecuatorianos quedó almacenado sin ser pagados en Nueva York y Londres, el sucre perdió poder adquistivo debido al exceso en la emisón de dinero y se presentaron fluctuaciones al alza del tipo de cambio del dólar a causa de la inconvertibilidad; desde 1914 a 1925 el sucre se devaluó en 150 por ciento (Naranjo, 2020). Sumado a esta crisis las plagas en las plantaciones de cacao como la monilla y la escoba de bruja afectaron su producción significativamente además del cierre de los mercados europeos debido a la guerra.
En este contexto, surge la moneda fiduciaria. El término “fiduciaria” proviene del latín “fides”, que significa “fe” o “confianza”. La moneda fiduciaria es un tipo de moneda que no tiene valor intrínseco, es decir, no está respaldada por un activo físico como el oro o la plata, sino que su valor se basa en la confianza y la credibilidad que tienen los ciudadanos y los mercados en el gobierno emisor y en el sistema económico y su calor puede fluctuar según las condiciones económicas y políticas (Bruchanski, 2023). En este contexto debido a la crisis el gobierno ecuatoriano introduce monedas fraccionarias en cobre y níquel de 5 y 10 centavos de sucre en los años de 1919 a 1924.
Datos Técnicos
5 Centavos, 1919, Banco Comercial y Agrícola, Providence New York.
Colección Museo la Moneda BCE.
10 Centavos, 1919, Banco Comercial y Agrícola, Providence New York.
Colección Museo la Moneda BCE.
Bibliografía
Naranjo, M. (2020). El Patrón Oro en el Ecuador, 1898-1932. Cuestiones Económicas, 30(1), Marco-Naranjo.
Almeida Arroba, M. R. (1994). Kemmerer en el Ecuador. Quito, Ecuador: FLACSO Ecuador.
Bruchanski, M. (2023). Una historia del sistema monetario internacional. Ec-REVISTA DE ADMINISTRACIÓN Y ECONOMÍA, (7), 9-26.


