En 1846 las monedas de 8 reales de plata o mejor conocidas como FUERTES por su alta pureza del metal en ley de 0.900 milésimas de fino (90% plata y 10% cobre); el incremento en la fineza del metal de las monedas se dio aplicando la ley de Gresham la cual dice que: “la moneda de mala ley sustituye a la de buena ley”, así, los fuertes desaparecieron casi inmediatamente y continuaron circulando las monedas en baja ley por lo que para los años siguientes se volvió a bajar la ley en las monedas.



