Los Fuertes de 1858 al igual que los de 1846, tuvieron el mismo desenlace, es decir fueron objeto de acaparamiento y exportación por su buena ley de fino. El cambio del sistema Octogecimal a decimal contrajo muchos problemas dentro de los procesos de comercio, por lo que nuevamente se tuvo que retomar el sistema tradicional al que estaban acostumbrados la gente.


