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Política para el tratamiento de datos personales

Hugo Rosero

Hugo Rosero

BCE

Miércoles, 31 Julio 2024 17:25

LA ADOPCIÓN DEL SISTEMA DECIMAL FRANCÉS

El Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador presenta como pieza del mes de julio a la moneda de 1 sucre de 1884 de la Casa Birmingham Heaton  que se exhibe en las ciudades de Quito y Cuenca. Se trata de una de las piezas emblemáticas de la colección del Museo, pues representa un ícono de identidad ecuatoriana y es testimonio de la economía nacional de finales del siglo XIX.

El “sucre” nació en un contexto de crisis monteria y bancaria en el país, marcada por algunos factores entre los que se destacaron, el decrecimiento de la reserva metálica de los bancos particulares debido a la salida de metálico del país, sumado a la circulación de monedas depreciadas como monedas de plata chilenas amparadas en la Ley Monetaria dictada en 1879 (Carbo1978, 35 - 36).

En este marco, la Asamblea Constituyente reunida entre 1883 y 1884 planteó el anteproyecto de Ley de Monedas para la incorporación al nuevo sistema monetario. Esta ley fue discutida en los primeros meses de 1884 y finalmente el 22 de marzo de ese año se aprobó por la Convención Nacional, que determinó en su artículo 10, que “la nueva moneda ecuatoriana será el “Sucre”, dividido en 100 centavos” (Actas de las sesiones del Congreso desde 1830, Documentación 55.3.1. Archivo Biblioteca “Juan León Mera” de la Función Legislativa del Ecuador).

El documento aprobado por la Convención Nacional, menciona también, entre sus considerandos, la importancia de la adopción del sistema monetario decimal francés para el Ecuador, como una forma de integrarse al mercado mundial, indicando lo siguiente:

“Considerando: Que los intereses del comercio y de la industria en general exigen la regularización del sistema monetario, basa obligada de los cambios y en la actualidad defectuosa y causa de abusos graves en extrema perjudiciales a la riqueza pública” (Actas de las sesiones del Congreso desde 1830, Documentación 55.3.1. Archivo Biblioteca “Juan León Mera” de la Función Legislativa del Ecuador.

El sistema monetario decimal francés, fue introducido con el franco francés en 1795 y se popularizó gradualmente en el mundo debido a su simplicidad y eficiencia. El franco, producto de la Revolución Francesa, fue introducido como moneda nacional y se dividió en 100 céntimos.

Ya en siglo XIX, países europeos influenciadios por las reformas francesas empezaron a adoptar el sistema decimal, los Países Bajos lo hicieron en 1816 y Bélgica en 1832. En América Latina, gradualmente los países fueron adoptando este sistema por incluirse en las lógicas del mercado mundial y el tipo de cambio que fue cada vez más predominante. Para mediados del siglo XIX, la mayoría de países del mundo habían adoptado el sistema monetario decimal francés que facilitaba el comercio global.

De esta manera el sucre, fue la moneda de curso legal  y de libre circulación en nuestro país desde 1884 hasta el año 2000. Con esta primera acuñación se formalizó el cambio al sistema decimal francés en el Ecuador dejando definitivamente el sistema octal con el “peso” español.

El nuevo sistema monetario adoptado con el “sucre” mejoró la ley de fino de la moneda a 0.900 milésimas de plata. Las monedas acuñadas en plata se llamaron “sucre” y en oro “cóndor”. Mediante Decreto Ejecutivo del presidente de la República Dr. José María Plácido Caamaño el 28 de mayo de 1884, en la Ley de Monedas se dispuso el diseño:

“…Art. 3º. El sello de las monedas de oro y plata, será el siguiente: por el anverso el Busto del General Antonio José de Sucre: en contorno la inscripción REPÚBLICA DEL ECUADOR; y al pie el numero del año de la acuñación; por el reverso el escudo de armas de la República: en contorno y a la izquierda, el peso de la moneda en números: a su derecha, la ley en números: en la parte superior, el valor expresado en letras; y al pie las iniciales del nombre y apellido del ensayador, y a continuación el nombre del lugar de acuñación.” (Ley de Monedas 1884 citado por Ortuño, 1977, p. 145).

Durante su vigencia la moneda sucre fue acuñada en distintas casas de moneda como Heaton Birmingham, Chile, Lima y Filadelfia, introducida y distribuida por varios bancos particulares como el Banco de Quito, Banco Internacional, Banco del Ecuador y Banco Comercial y Agrícola.

 

Datos técnicos:

1 Sucre,1884, Casa de la Moneda Heaton Birmingham. Colección Museo de la Moneda BCE.

 Referencias

Actas de las sesiones del Congreso desde 1830, Documentación 55.3.1. Archivo Biblioteca “Juan León Mera” de la Función Legislativa del Ecuador.

Banco Central del Ecuador. Ficha técnica del registro de bienes culturales. 1 sucre 1884. Inédito.

Carbo, Luis Alberto. 1978. Historia monetaria y cambiaria del Ecuador. Quito: Banco Central del Ecuador.

Ortuño, Carlos. 1977. Historia Numismática del Ecuador. Quito: Banco Central del Ecuador.

Fernández - Salvador, Carmen. 2015. “De monumento a cuerpo: reinventando la memoria de Sucre en Quito (1892-1900)”. Revista 19&20, Rio de Janeiro, v. X, n. 2, jul./dec. Enlace: http://www.dezenovevinte.net/uah2/cfs.htm

White, Eugene Nelson. 1987. The French Revolution and the Creation of Modern Political Culture: The Transformation of the Economic Order. New York: Pergamon Press.

  

Lorena Rosero M.

Museo de la Moneda

 

Viernes, 28 Junio 2024 14:56

Monedas grabadas por Sangurima

Gaspar de Sangurima fue un artista cuencano que se desarrolló en la época colonial y republicana de los siglos XVIII y XIX; fue carpintero, ebanista, platero, relojero, arquitecto, pintor, escultor y metalista lo que denota su pericia en varios oficios; casado con la cacique Petrona Faycán en 1791, la pareja tuvo como hijos legitimos a: Mariano, José, Ignacio, Valeriano, María de la Concepción e Ignacia, de los cuales dos murieron tempranamente.

En los primeros años de la independencia con motivo de la llegada de Simón Bolívar, Gaspar de Sangurima, que ya era un personaje reconocido, ícono del arte plástico cuencano por la perfección en el manejo anatómico de sus obras; le obsequió al libertador un pequeño botón que en una de sus caras mostraba una fiel reproducción de su rostro. Bolívar impresionado por el gran talento del artista propuso que fuera él quien dirija la primera Escuela de Artes y Oficios de la ciudad de Cuenca, continuando con su legado dos de sus hijos: Cayetano y José María.

En el testamento de Gaspar de Sangurima, se menciona que entre los tantos oficios practicados por el artista se encontraba el de la platería, fue transmitido a su hijo mayor Mariano Sangurima, quien siguiendo el legado de su padre llegó a ser grabador de la Casa de la Moneda de Quito entre 1842 y 1843 y el tallador que creó el cuño de la moneda de un cuarto de real.

La Casa de la Moneda de Quito, acuñó monedas de un cuarto de real en 1842, en cumplimiento al decreto del 13 se septiembre del mismo año, sin embargo, existen monedas de 1842 en las que se cambia el diseño por petición de Alberto Salazar quien fue el primer Director de la Casa de la Moneda

Los grabadores de la Casa de Moneda no eran grabadores, por simple razón de que su producto final, las monedas, no son grabados. Por eso se les conocía originalmente como "talladores", y a su oficio como "talla". Su función principal consistía en "abrir" o esculpir los troqueles y punzones con que se acuñaban las monedas.

El real de 1/4, o calé quiteño fue considerado el valor más pequeño del sistema monetario octal español, este fue acuñado en baja lei (0.333milesimas de fino) y creado con la finalidad de cubrir la moneda fraccionaria ya que los pulperos, nombre con el que se les conocía a los dueños de los locales comerciales, usaban señas informales de diversos materiales para dar los cambios. El ingreso de estas piezas ayudo a estabilizar el comercio, pues su uso evitó el redondeo de los precios.

Existen dos tipos de calés quiteños y se le puede diferenciar por las marcas ubicadas en la representación del talud y bajo las torres, la moneda de 1842 tendrá la marca “S”, que corresponde al tallador Mariano Sangurima y la moneda de 1843 tiene la marca “A”, inicial del grabador Antonio a: Herrera 

Características del cuartillo

En el anverso de la moneda en su circunferencia y en el interior de la grafila la inscripción: REPUBLICA DEL ECUADOR - QUITO - en el centro los caracteres literarios: UN CUARTO.

En el reverso de la moneda en el interior de la grafila y en la parte superior siete estrellas; en la parte inferior el año de la fabricación y a su derecha e izquierda las iniciales del ensayador; en el centro una torrecilla y sobre ella sobrevolando un ave, en su gráfica y simbolismo, el risco representa al Panecillo, de clara identificación con el origen de la ceca, “Quito” y el ave con las alas extendidas en posición de vuelo, se trataría de un cóndor, pues esta especie es común en los Andes sudamericanos.

 

Bibliografía:

Malo - Gonzáles, C. (2008). Gaspar Sangurima Lopez: De la historia a la Leyenda, de la leyenda a la Historia. Cuenca, Ecuador. Cuenca ciudad artesanal.  Centro Interamericano de Artesanías y Artes Populares – CIDAP, y el Municipio de Cuenca. (pp. 51-64).

El testamento de Gaspar de Sangurima. (1997). Obtenido de https://buleria.unileon.es/bitstream/10612/11681/1/Paniagua%20326.pdf.

GASPAR SANGURIMA LÓPEZ. (2024). Obtenido de http://www.parroquialudo.com/acerca-de-ludo/Personajes+Destacados/Gaspar+Sangurima+L%C3%B3pez.

Grabadores de la Casa de la Moneda. (21 de 7 de 2017). Obtenido de https://www.banrepcultural.org/biblioteca-virtual/credencial-historia/numero-83/grabadores-de-la-casa-de-moneda.

Numismática Ecuatoriana Evolución y coleccionismo de nuestra moneda. (11 de 2011). Obtenido de https://elnumismatico.com/publicaciones/pdf/3lqTcDSpMeOn-Numismatica%20Ecuatoriana.pdf.

Museo de la Moneda BCE. (museo@bce).  (11 de agosto de 2023). Mariano Sangurima. Facebook. https://www.facebook.com/museobce/posts/pfbid043rAKGsi1WaUW9vTeedDcec8m34CnywmieXCq69iy6zBLk19RX4huTxqN6t9mGuLl?__cft__[0]=AZUnzLDzBzY7-XdEYeJ6X1xuhWZnthGvvKIsiMaeJ5dhcVRupwTi3KKeChaL_b0cq0KKDbljsjpH3MnyEXLnYdRBmrjd4yyH6YsDDmqJUyPRPRD4VRW79clel24cEevr--0hd4A-37U1zOSaX3XLdn0w9z33WpbaKivJeRQ8ntmHnoGz4pkHYMXv_RtL0MsQ2-8&__tn__=%2CO%2CP-R

 

Historias y personajes de Cuenca (2022, 5 de noviembre), Historias y personajes de Cuenca(Publicación),https://www.facebook.com/kleberpinosabad1180/posts/2797056677233323/?locale=es_LA

Diego Bolaños P. (2014, 6 de noviembre),Monedas Predecimales del Ecuador, http://uionow.blogspot.com/2014/11/monedas-predecimales-del-ecuador.html

A.H.N. Gaceta del Ecuador. Circular República del Ecuador – Ministerio de Estado en el Despacho de Hacienda – Quito octubre 30 de 1841.

Paniagua Perez Jesús- (1997). El Testamento de Gaspar de Sangurima (1835), Anales de la Universidad de Cuenca, Vol. 42.

 

María Elisa Monge

Museo de la Moneda, Cuenca

 

 

Viernes, 31 Mayo 2024 15:44

La Cascarilla - Mapa de Explotación

El descubrimiento y apropiación por parte de los conquistadores de los usos medicinales que le daba la población indígena a la cascarilla, fue revelado por el cacique Pedro Leiva en 1630 (Ruiz, 1792: 4). La posterior explotación de la misma a Europa en 1640 determinó un auge económico en la Región Sierra-Sur de la Audiencia de Quito y específicamente en las gobernaciones de Loja y Cuenca. Juan Pio Montúfar después de nombrar las minas que existen en la región dirá: “Hallase en abundancia las cascarilla, y en toda la jurisdicción” (Ponce 2002, 60). Haciendo referencia a la cantidad de bosques de quina que se encontraban en la región sur y en este mismo sentido Antonio de Alcedo en 1786 expresó que la región “tiene abundancia de quina” (León 1983, 241).

Loja fue el primer sitio que monopolizó la producción y exportación de esta planta entre 1750 y 1775 ya que era la de mejor calidad. La especie de cascarilla (cinchona Condaminea) se daba cerca de la ciudad de Loja, en las montañas de Cajanuma, Uturusinga, Boquerón, Villanaco y de Monje. También se la encontró cerca de Guancabamba y Ayabaca, a pie de monte desde los 1900 hasta los 2500 msnm, ocupando una zona de 597 metros (Humboldt, 1805: 34).

Después de una sobreexplotación a finales del siglo XVIII se abrió las puertas al mercado a las quinas de otra procedencia, como Cuenca, Jaén y más tarde se incorporaron las provincias y localidades de la Sierra centro- norte(Guaranda, Chimbo y Riobamba).

Entre 1775 y 1783 Cuenca se convirtió en uno de los principales centros económicos y políticos de la Audiencia de Quito, gracias al auge de la cascarilla (a pesar de ser considerada de inferior calidad), posicionando a las haciendas como instituciones económicas dominantes en la región, y convirtiendo a la cascarilla en eje económico local y también orientado al mercado mundial.

Los principales flujos de la cascarilla se hacían por los circuitos establecidos dentro de la región económica Cuenca-Loja-Piura, la Corona dispuso el uso del circuito Guayaquil-Lima, únicamente para el envió de las remesas de cascarilla a la Real Botica, considerando que era una vía por la que se extraía el producto a las colonias extranjeras (ANH/Q, Cas. C.l. E.ll, f.12). El 20 de enero 1776, mediante cedula real se prohibió la exportación de la quina de las provincias de Quito por los puertos del norte y se señaló al Callao como la única puerta de salida hacia Europa (Mutis, 1828: 25). 

Las disposiciones del 20 de enero de 1784 supusieron la paralización absoluta de la extracción y comercialización de la cascarilla en Loja, Jaen y Cuenca.

En agosto del mismo año, se dispuso, en Lima, la ejecución del Real Despacho y la difusión de la "absoluta prohibición" de que se embarque. La aplicación de dicha medida a la quina estuvo ligada, por un lado, al acotamiento de los bosques y, por otro, al control de la fuga de las cascarillas finas, exclusivamente. Como no se podía distinguir de las de inferior calidad, la restricción del comercio se hizo extensivo a todas las clases y variedades.

La cascarilla es una planta medicinal que revolucionó la farmacología y la medicina, por su multiplicidad y virtudes terapéuticas en el tratamiento de las "fiebres intermitentes" o paludismo. La transmisión al resto del mundo fue una de las principales contribuciones del continente americano y, concretamente de Loja, a los países europeos que controlaron su comercialización.

Bibliografía

Torres, Alba Moya “Auge y Crisís de la cascarilla en la Audiencia de Quito Siglo XVIll”. Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales Sede Ecuador, Serie Tesis - Hisoria. Quito, 1994. En https://biblio.flacsoandes.edu.ec/libros/digital/44227.pdf, Accedido:16-04-2024.

TMartine Petitjean y Yves Saint-Geours “La Economía de la Cascarilla en el Corregimiento de Loja Segunda Mitad del Siglo XVIII-Principios del Siglo XIX”. Institut francais d´études andines, Travaux de IÍFEA. Lima,1998.En,https://books.openedition.org/ifea/3290?lang=es Accedido:16-04-2024.

 

Maria Elisa Monge

Museo de la Moneda

Cuenca

 

Martes, 30 Abril 2024 16:46

“Pecio”, una macuquina subacuática

Se trata de una macuquina de segundo tipo, que si bien no se puede apreciar su datación, este tipo de monedas empezaron a acuñarse a partir de 1651, luego del fraude de amonedaciones[1] ocurrido en la Casa de la Moneda de Potosí. Hacia 1570 se implementó un sistema de amalgama para refinar la plata con azogue (mercurio) que propició un despunte sin precedentes en la explotación minera, con la consecuente producción de monedas y la exportación de plata en bruto hacia Europa a partir del reinado de Felipe II.

Así, las exportaciones de plata en bruto y amonedada se realizó en altas cantidades, debido a la expansión del Imperio Español y sus dominios. En este contexto, el naufragio de embarcaciones era un fenómeno muy común, donde el transporte marítimo estaba a la orden del día. En un inicio, se movilizaban los ejércitos y posteriormente los buques y galeones, en varios de los derroteros del imperio, especialmente el de la “Real Marina de los mares del Sur y mar océano” que se encargaban del traslado de mercancías y  metales preciosos, que eran bienes disputados tanto por los propietarios de las embarcaciones como por sus adversarios y piratas.

Frecuentemente, estos navíos terminaban en medio de enfrentamientos armados, tormentas o chocaban con arrecifes, factores que desembocaban en la pérdida de las naves y sus cargas. Este fenómeno se puede datar desde el inicio de la navegación, con embarcaciones de todas las latitudes de la Tierra que exploraban el océano, abarcando desde la Grecia Helénica hasta las comunidades en toda Asia. Durante el periodo colonial en América, las costas del Pacífico Sur y Atlántico se llenaron de naufragios, guardando consigo todos los bienes e historia que trasportaban.

A partir de la segunda mitad del siglo XX, muchos interesados en estos tesoros subacuáticos comenzaron un proceso de extracción de bienes con la ayuda de buceadores expertos que exploraban los recintos y algunos arqueólogos que pretendían extraerlos con fines educativos. En el año 2001, Ecuador se suscribe al plan de la UNESCO para la conservación del Patrimonio Cultural Subacuático, mismo que procura proteger los bienes con características histórico culturales sumergidos durante al menos 100 años,  en el estado y lugar en el que se encuentren, ya que son restos históricos que independientemente de su origen, forman parte del acervo cultural de la humanidad.

Tal es el caso del Galeón “La Capitana”, El purísima concepción de José y María que fue construido en el Astillero de la Real Marina de los mares del sur en el puerto de Guayaquil, en noviembre de 1654 naufraga frente a las costas de Chanduy en la península de Santa Elena. Esta embarcación llamada originalmente “Jesús María de la Limpia Concepción”, era la Capitana de la Armada del Mar del Sur. Pero, no fue hasta el año de 1997 que se realizó la primera exploración submarina del naufragio, que se retomó años después por el INPC, con tres intervenciones en los años 2000, 2006 y 2008.

 

No obstante, no es el único caso, ya que la historia subacuática del Ecuador tiene un origen mucho más temprano, mismo que parte desde el 4000 a.C.; con las culturas prehispánicas que se adentraban en el mar en búsqueda del “fruto de los dioses”, la concha Spondylus y las caracolas Stombus. Avanzando en el tiempo hasta llegar a naufragios mucho más tardíos como el buque “Alajuela”[2] del frente alfarista en la Revolución Liberal, que partió desde Costa Rica, mismo que fue incinerado frente al poblado costero de Jaramijó y posteriormente abandonado en 1884.

 

Luego de la convención de UNESCO sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático (2001) se acordó mantener las piezas in situ para que perduren en el tiempo, sin embargo, los contratos de concesión de rescate y explotación, han extraído de las costas del Pacífico y del Caribe, varios ejemplares algunos se hallan bajo la custodia de los países ribereños, y otros en eternos litigios legales por el derecho de usufruto y propiedad. El Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador, cuanta con un ejemplar posiblemente encontrado en las playas de Ecuador.

 

Doménica Bejarano

Pasante del Museo de la Moneda

Lorena Rosero

Investigadora Museo de la Moneda

Referencias:

 

Porras, J. A. J. (2019). Arqueología subacuática en el Ecuador: estado de la cuestión. Revista de Historia, Patrimonio, Arqueología y Antropología Americana1, 5-21.

Cerezo Andreo, F. (2012). La Convención de la UNESCO sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático 2001. Las nuevas vías de trabajo en el campo de la Arqueología Subacuática y su Difusión. Actas das IV Jornadas de Jovens em Investigação Arqueológica-JIA 2011.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.7 en línea]. <https://dle.rae.es> [09-04-2024].

Escamilla, M., Valentini, M., & García-Cano, J. (2005). El Salvador sumergido: Reconocimiento del patrimonio cultural subacuático. In XIX Simposio de Investigaciones Arqueológicas en Guatemala (pp. 282-290). https://www.jstor.org/stable/48574162

Echeverría-Almeida, J., & Athens, J. S. (2016). Investigación subacuática en las lagunas de Yahuarcocha, San Pablo, Mojanda, provincia de Imbabura, Ecuador. Revista de Arqueología Americana, (34), 125-142.

https://core.ac.uk/download/pdf/234606489.pdf

Huarte, E. Z. (1984). Iniciativas reformistas des de el Nuevo Reino de Granada (año 1773). Revista de Indias44, 173.

 

[1] En la Real Casa de la Moneda de Potosí se dio un fraude que fue descubierto años más tarde; se trató de la emisión de monedas con falta de ley, es decir con menos cantidad de plata de la que una moneda debía tener. Este hecho, motivó el cambio de diseño de la moneda macuquina a la de “segundo tipo”, como es la que tenemos en este caso.

[2] El buque Alajuela, es originario de Costa Rica, fue adquirido por contribuciones de las huestes alfaritas y facilidades del gobierno de tendencia liberal del referido país. 

 

En el mes de #marzo presentamos como #pieza del mes a la gráfica en tinta y acuarela sobre papel “Vista de la Real Villa de Zaruma, y sus minerales por la parte del Sur”, documento que pertenece al Archivo General de Indias de Sevilla, y actualmente una reproducción facsimilar se encuentra en exhibición en el Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador en la ciudad de Cuenca.

El documento es una representación plástica ingenuista en plumilla y acuarela sobre papel elaborada por el Canónigo José Martínez de Loaysa comisionado por la Corona Española en 1817 para revisar los minerales de oro y plata de la Villa de Zaruma[1] del área denominada en la etapa virreinal como la Provincia de Zaruma, que  en efecto la describe: “…Esta provincia se halla entre Cuenca Loxa y Guayaquil. Corresponde al Nuevo Reyno de Granada. Véase su descripción a …”

En la pestaña inferior, el documento detalla en gráfica figurativa policromada, los procesos de producción minera de Zaruma, identificados en caracteres romanos desde el I al V. El primero, es la representación del “ingenio del sutil” que trata del machacado del material pétreo;  le sigue “el ingenio de rastra” que es un molino para moler la tierra rica en oro y plata; Por otro lado, el “ingenio de almadanetas” o almadanas, se refiere a los picos, e azadas e almádanas e azadones e estrales e porras, utilizados para romper a almadanazos las piedras[2], y finalmente el horno de fundir y el de calcinar.

La descripción que proporciona el plano en orden alfa numérico ubica los sitios de relevancia, de la producción de oro. Desde la letra A a la L, poblados como la misma Villa Real de Zaruma, el pueblo de Paccha, las Montañas de Guanazán, hoy cabecera parroquial del Cantón Zaruma, ríos Amarillo y el de Paccha. Por otra parte, en caracteres arábigos ubica principalmente minas como la Boca Minas del Sesmo, Minas abandonadas, Mina Grande; los registrados en arábigos en cambio ubica otros tantos como, Capa Rosa, la Colorada, también recintos mineros de la época.

El plano se constituye así como un documento informativo de la estructura minera de la zona, de allí que en líneas regulares describen las betas de oro, su paso por puntos de referencia geográfica como Nuestra Señora de las Mercedes, San José y Santa Isabel, algunos de ellos aun existentes hasta nuestros días. La descripción gráfica del sistema montañoso cercano a Zaruma señala la arquitectura de la Villa de san Antonio del cerro de oro de Zaruma, el pueblito de Pacha y algunos caceríos circundantes.

El contexto político en el que se genera este documento, refiere a la etapa virreinal cuando las actuales provincias de Azuay y Loja eran parte de la Audiencia de Quito, pertenecientes al Virreinato de la Nueva Granada (1717 a 1822), durante la dinastía de los Borbones. En efecto, la línea del tiempo de creación de este interesante documento, nos permite entender el componente minero como parte importante del modelo económico virreinal y del cual la zona austral de lo que hoy es Ecuador, era de vital relevancia por la significativa producción de oro.

Zaruma se fundó en 1549, se consolidó en 1595, en tiempos de Don Felipe II El Prudente, Rey de España (1556 a 1598), como "Villa de San Antonio del Cerro de Oro de Zaruma", circunscrita al Corregimiento de Loja.

Antes de la llegada de los españoles, ya se conocía acerca de la existencia de la riqueza de Zaruma, las sociedades prehispánicas la explotaron y posteriormente la abandonaron. La explotación minera ancestral, no se hizo por medio del tradicional sistema de “galerías subterráneas”,[3] su origen fue de procedencia aluvial o de lavaderos en los ríos. Con la llegada de la administración colonial española, el valor religioso del oro fue suplantado por el valor mercantil[4]

Carlos I - V de Alemania- (1516 - 1555) dispuso mediante Cédula Real que las monedas que se labraran en América fuesen del valor, peso y lei que las emitidas en España. En la Real Audiencia de Quito, ante la carencia de moneda, establecieron “de facto”, el peso como medida de cuenta para los fragmentos de metal originados en las minas, que para la producción de Zaruma tomó el nombre de “peso de oro de Zaruma”, nombre otorgado a los fragmentos de metal, es decir los tejos o texos con peso de una onza. De esta forma, provenían de la producción minera de Zaruma, los “peso de oro de Zaruma” y “peso de plata corriente de Zaruma[5].

 

Bibliografía

 

Archivo Histórico Nacional AHN, Quito, copiadores, año de 1600

Archivo General de Indias. Sevilla, AGI , ES 28079. AHN//CONSEJOS. L 1409. Exp. 144

Bartolomé de las Casas, La Brevíssima relación de la destruyción de las Indias, (Barcelona 1542-1552: AGI). En Revista de Estudios latinoamericanos 2013

Chacón, Juan. Historia de la minería en Cuenca. Cuenca: Universidad de Cuenca. 1986

 

Carlos Iza Terán

Museo de la Moneda

29 de marzo 2024

 

[1] Archivo General de Indias Expediente orden de salida de la Corte dictada contra Loaysa, canónigo de Segorbe, ES 28079. AHN//CONSEJOS. L 1409. Exp. 144

[2] DRAE, Tesoro de los diccionarios históricos de la lengua española. RAE.es

[3] Sistema de explotación minera que se desarrolla por debajo de la superficie del terreno. Para la minería subterránea se hace necesario la realización de túnelespozoschimeneas y galerías, así como cámaras. que se desarrolla por debajo de la superficie del terreno. Se realiza por medio de túneles, pozos, chimeneas y galerías, así como cámaras. HOEK & E. T. BROWN. (1980). Undergraund Excavations in Rock. Mc Graw Hill Book ce.. U.S.A. 634 pp

[4] Bartolomé de las Casas, La Brevíssima relación de la destruyción de las Indias, (Barcelona1542-1552: Archivo General de Indias Sevilla). En Revista de Estudios latinoamericanos 2013.  

[5] AHN. Acta de la Ciudad de Quito de 13 de octubre de 1600.  

 

A mediados del siglo XV entre 1463 a 1471 bajo el reinado de Pachacutec Inca, Túpac Yupanqui en su avanzada a la región meridional del actual Ecuador, conquista y somete la llamada provincia de Chachapoyas, Paita, Tumbes, Palta y Cañar[1], proceso invasivo que dura 70 años; Guapondélig fue el último curacazgo de la Confederación Cañari , que a pesar de la resistencia sucumbe a la avanzada y se funda la ciudad inca de “Tumipampa”; así, la wamani[2] inka se integra a la nación del Tahuantinsuyo formando parte de la región del Chinchaisuyu, la cual posteriormente se castellaniza al nombre de Tomebamba, que según Max Uhle corresponde al área geográfica de la actual “Pumapungo”.  

El nombre deviene del tradicional cuchillo inca “Tumi”, del cual existe abundante representación sea en metales preciosos e incluso en piezas trabajadas en piedra  y cobre; de este objeto ceremonial y utilitario se han hallado varios cuchillos de rica variedad morfológica y en culturas incluso anteriores al estadio Inca como lo es el caso de las piezas Tacalshapa ó Tacalzhapa que presentamos como pieza del mes.

La línea del tiempo de esta cultura, se halla aún en discusión, según Idrobo (2000), Jijón y Caamaño ([1920] 1997) y Salazar (2004) la definen entre el 500 al 200 a.C.  Meyers la ubica entre el 300 aC. hasta el 800 d. C, en la circunscripción geográfica de las actuales provincias de Cañar y Azuay. Es el comercio, el intercambio de bienes suntuarios en el actual litoral ecuatoriano y peruano, el que conllevó a la materialidad de estos cuchillos de cobre, que entre utilitarios y ceremoniales facilitaron las relaciones de comercio, fueron intercambiados por cerámica y conchas, antes de la invasión inca.[3] A partir del 1200 d.C., Tacalshapa desaparece y surgen una multiplicidad de estilos asociados a una regionalización del área[4].

Uno de los cuchillos tiene en el centro la representación de la “chacana”[5], posiblemente se trate de una pieza inca, trabajada en cobre laminado, utilizada en la línea del tiempo de la invasión, cuando la antigua Guapondélig se transforma en Tomebamba.  

                                                                                                     

Bibliografía

Idrobo, Jaime “Tomebamba: arqueología e historia de una ciudad imperial”. Banco Central del Ecuador, Dirección Cultural Regional Cuenca. Cuenca, 2000. 

Jijón y Caamaño, Jacinto. “Los tincullpas y notas acerca de la metalurgia de los aborígenes del Ecuador”, en Boletín Nacional de la Academia de Historia, vol. 1, número1, Tipografía y encuadernación salesianas. Quito, 1920.

Lara, Catherine. “Aportes y facetas del reconocimiento arqueológico: el caso del valle del río Cuyes”, tesis previa a la obtención del título de Antropóloga con Mención en Arqueología. PUCE, Facultad de Ciencias Humanas, Escuela de Antropología, febrero del 2009. En www.arqueo-ecuatoriana.ec, Accedido: 29 -02-2024.

 

[1] Idrovo, Jaime. Tomebamba: arqueología e historia de una ciudad imperial. BCE, Dirección Cultural Regional Cuenca. Cuenca, 2000. 

[2] Sitios de avanzada Inca.

[3] Jijón y Caamaño, Jacinto. “Los tincullpas y notas acerca de la metalurgia de los aborígenes del Ecuador”, in Boletín Nacional de la Academia de Historia, vol. 1, número1, Tipografía y encuadernación salesianas. Quito, 1920.

[4] Idrovo, Jaime. Tomebamba: arqueología e historia de una ciudad imperial. BCE, Dirección Cultural Regional Cuenca. Cuenca, 2000. 

[5] La Chakana se muestra en collares y en diseños arquitectónicos en edificios antiguos, templos y monumentos. Encarna la comprensión del mundo que nos rodea, conduce a los niveles más altos de conciencia. Los lados de la cruz de Chakana corresponden a los dos números sagrados en los Andes, 3 y 4, su diseño se llama Wiphala, un emblema cuadrado que representa a los pueblos del imperio Inca. El centro de la cruz simboliza el eje por el que cruza el chamán para modificar su estado de conciencia, y camino hacia lo divino.

 

Viernes, 29 Diciembre 2023 16:10

NAVIDAD EN MAZAPÁN: UNA TRADICIÓN QUITEÑA

El Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador presenta como pieza del mes a la estampilla “Reyes magos en mazapán” de 5 sucres que es parte de la colección César Molestina Oquendo del Fondo Filatélico del Museo.  La serie de estampillas de correo ordinario fue emitida por Correos del Ecuador en 1984 e impresas en el Instituto Geográfico Militar.  

En el motivo principal de la estampilla, se puede observar la escena clásica de los tres reyes magos siguiendo la estrella de Belén. Las figuras que se observan están elaboradas en mazapán con una interesante decoración de motivos y colores que evocan una estética andina. Los reyes magos se encuentran montando camélidos que según la imagen y la tradición andina corresponden a llamas y alpacas.

Este bien cultural filatélico es una de las tantas representaciones de las diversas tradiciones navideñas del Ecuador, como lo es la elaboración de las famosas figuras  de mazapán, propias de la parroquia de Calderón en el norte de Quito. Se ha registrado la elaboración de estas artesanías desde mediados del siglo XX, sin embargo su popularización data desde los años 80 del mismo siglo, bajo el oficio de mujeres artesanas que se asociaron y han dado a conocer este arte de trabajar piezas en este material.

Los motivos con los que empezó esta tradición estuvieron asociados en un inicio a la conmemoración de Difuntos, por ello, las figuras eran esculturas comestibles que pretendían ser las conocidas “guaguas de pan”. Con el paso del tiempo, la tradición de Navidad también fue otro de los motivos principales para la elaboración de estas figuras, teniendo en los talleres actuales de la parroquia de Calderón una variedad enorme de personajes y elementos asociados a la tradición navideña.

El mazapán es una artesanía elaborada en harina de trigo, cola y colores obtenidos de anilinas y pigmentos que le dan un estilo único y vivaz. La pieza es sellada con una capa de barniz para su acabado final. Estas figuras cuentan con acabados propios de su elaboración a mano, lo que las hacen muy especiales por su connotación única e irrepetible. Este arte actualmente se exporta y difunde en otros contextos como los Estados Unidos y países de Europa que aprecian este tipo de artesanías.

Referencias:

Ministerio de Turismo. “Las figuras de mazapán, un atractivo turístico de Calderón”. Enlace: https://www.turismo.gob.ec/las-figuras-de-mazapan-un-atractivo-turistico-de-calderon/#

Datos Técnicos:

Estampilla “Reyes magos en mazapán”. 5 sucres. 1984. IGM/Instituto Geográfico Militar, Quito- Ecuador. 

 

El Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador presenta como pieza del mes a la moneda de 10 sucres (oro) de 1899 acuñada por la Casa Heaton Birminham que forma parte de la Colección Numismática del Museo.

La moneda de 10 sucres de oro acuñada en 1899, nos refiere a un proceso fundamental en la historia económica del Ecuador que tiene relación con al auge cacaotero y la adopción del primer Patrón Oro en el país. En 1895, triunfó la llamada Revolución Liberal, con la que Eloy Alfaro llegó al poder. Entre los principales objetivos del general revolucionario estuvieron “mejorar la conexión de las regiones con el mercado mundial. Además, retomar el propósito de su partido de fortalecer el mercado interno campesino y la integración nacional” (Coronel 2022, 208).

En este contexto, luego de una grave crisis de depreciación de la plata e inestabilidad en el comercio internacional, el gobierno alfarista promulgó la Ley de Monedas del 4 de noviembre de 1898 en la que se fijó, por el periodo de dos años, la adopción definitiva del Patrón Oro. Es decir, esta ley ordenó la acuñación de monedas de sucre en oro con un contenido de 0,73224 gramos de oro fino, estableciéndose, por lo tanto, el cambio externo a razón de 10 sucres por libra esterlina y 2,05 sucres por dólar (Carbo 1978, 53).

La adopción del patrón o talón oro en el Ecuador implicó que los bancos particulares de emisión tengan la obligación de convertir sus billetes en monedas de oro (con un soporte del 50% y luego del 33% de lingotes que el banco emisor debía poseer en sus sótanos), además a un tipo de cambio muy estable (Carbo 1978, 55), ya que el patrón oro se estaba adoptando de forma simultánea por las principales potencias económicas del mundo en esa época: Inglaterra y Estados Unidos.

De este modo, se acuñaron en Inglaterra las nuevas monedas por un valor facial de 10 sucres, equivalentes a una 1 libra esterlina y de allí también se las conoció coloquialmente como “esterlinas”,  “ecuatoriano” y posteriormente como “cóndor antigua acuñación”.

Esta moneda de oro de 10 sucres simboliza de esta manera, una importante época de estabilidad en el comercio mundial, debido a que el público adquirió una importante confianza en los tipos de cambio, lo cual propició un ambiente oportuno para el comercio importador y exportador del cacao, al contar con cotizaciones estables de nuestra divisa. Para Carbo, estos factores contribuyeron “indirecta y psicológicamente, a controlar o regular la balanza de pagos del comercio exterior del Ecuador y al mantenimiento del Patrón de Oro en el periodo de 1900 a 1913” (Carbo 1978, 57).

De esta manera, la adopción del Patrón Oro implicó un respaldo enorme a la producción y exportación cacaotera del Ecuador, ya que consiguió una estabilidad económica que fortaleció la integración de Ecuador al mundo a través de volver a recibir crédito internacional, como fue el otorgado para la construcción del ferrocarril de Guayaquil a Quito, favoreció además a la creación de nuevos bancos como el del Pichincha (1906) y del Azuay (1913) y vinculó definitivamente a la nación con los circuitos de comercio y de inversión internacionales (Naranjo s/a).

A partir de 1900, “las exportaciones especialmente de cacao crecieron permanentemente: 7,5 millones de dólares en ese año; 8 en 1901; cerca de 9 en 1902; casi 13 en 1908; 14,2 en 1912” (Naranjo s/a). El inicio de la I Guerra Mundial, marcó un nuevo ciclo en la economía del país, la caída de los mercados mundiales con una leve recuperación en 1920 llegando a un máximo de exportaciones de 20.3 millones de dólares (Ibídem).

Definitivamente, el ecuatoriano o esterlina, marcó una época en el Ecuador de finales del siglo XIX e inicios del XX, permitiendo al país consolidar el comercio, la competitividad y la modernización de las operaciones comerciales especialmente en el Litoral ecuatoriano, por la marcada relación con los mercados extranjeros propiciada por la estabilidad que la moneda de 10 sucres brindó frente a otras divisas como la libra esterlina y el dólar.

La comisión consultiva establecida en Guayaquil para analizar la adopción del patrón oro en el Ecuador, presidida por Clímaco Gómez Valdez, explicó ya en 1893 lo fundamental de su adopción indicando lo siguiente:

 “Entre los países que más fácilmente pudieran establecer lo que ha dado en llamarse Patrón o Talón de Oro, debe contarse nuestra patria; porque en oro se convierte el cacao, el café y demás artículos de su valiosa exportación, y nada dificultoso sería que nuestros Bancos trocasen por oro una parte o la totalidad del fondo de su caja” (Carbo 1978, 47-48)

 

Dato técnico:

10 sucres, 1899, Casa de Moneda Heaton Birminham, Colección Numismática Museo de la Moneda BCE.

Bibliografía:

Carbo, Luis Alberto. 1978. Historia monetaria y cambiaria del Ecuador, desde la época colonial. Quito: Banco Central del Ecuador.

Coronel, Valeria. 2022. La última guerra del Siglo de las Luces. Revolución Liberal y republicanismo popular en Ecuador. Quito: Editorial FLACSO Ecuador.

Naranjo, Marco. “El patrón oro en el Ecuador”. Enlace: https://estudioseconomicos.bce.fin.ec/index.php/RevistaCE/article/view/84/186

 

 

Lorena Rosero M.

Museo de la Moneda BCE

30 de noviembre 2023

La Tolita: pioneros en el trabajo del oro y platino

El Museo Numismático del Banco Central del Ecuador presenta como pieza del mes a las fichas de las haciendas de Lautaro Aspiazu.

El Museo Numismático del Banco Central del Ecuador presenta como pieza del mes al billete de 50.000 sucres emitido y puesto en circulación entre 1995 a 1999, y que forma parte del Fondo Numismático del Museo.

A finales de 1995 en la presidencia del arquitecto Sixto Durán Ballén (1992 a 1996), se emite el billete de 50.000 sucres, esta primera emisión está fechada a 31 de enero de 1995. El 2 de junio de 1997 sale a circulación una segunda emisión, esta vez en el gobierno del abogado Abdalá Bucaram Ortiz (1996 a 1997). El 20 de abril de 1998 se hace una tercera emisión, con el gobierno interino del doctor Fabián Alarcón Rivera (1997 a 1998). Finalmente, en la administración del doctor Jamil Mahuad (1998 a 2000), ocurre la cuarta, quinta, sexta y última emisión que se las hace en cantidades significativas, y que superaron cualquier precedente anterior en la Historia de Ecuador. Solo basta ver las fechas de estas tres últimas, ocurren a 6 de marzo, 10 de marzo y 26 de marzo de 1999.   

>La más alta denominación del numerario de Ecuador tiene a su haber 6 emisiones, siendo tres de esas, emitidas en un muy corto espacio de tiempo, solamente 20 días, la razón obedece a la inestabilidad cambiaria del sucre frente al dólar de Estados Unidos ocurrida a fin de siglo anterior. A esa época la fluctuación cambiaria entre el sucre y el dólar era diaria y con diferencias de valor importantes. Durante 1999 y hasta enero del año 2000, la moneda de Ecuador, el sucre, se devaluó con respecto al dólar en aproximadamente el 300 por ciento, al pasar entre enero de 1999 y enero del 2000 de 7.000 a 25.000 sucres por dólar. (Naranjo-Lafuente 2001).

El billete de  50.000 sucres marca un antes y un después en la Historia Económica y Numismática ecuatoriana, fue el último signo monetario generado en la divisa del sucre. Los efectos inflacionarios y la necesidad de estabilizar la economía dieron lugar a la adopción del dólar de Estados Unidos como moneda de curso legal, que rige hasta nuestros días.   

Las emisiones de esta denominación se hicieron en la Casa de la Moneda de Brasil/ Thomas de le Rue y Francois Charles Oberthur (Francia)

En lo relacionado a la gráfica, el último billete de Ecuador, rinde honores al líder de la “Revolución Liberal” el general de origen manabita, Don Eloy Alfaro Delgado (1842-1912), conocido también como el «Viejo Luchador»; uno de sus logros fue el haber finalizado la construcción del Ferrocarril Transandino, obra que la inició su opositor ideológico el doctor Gabriel García Moreno. El ferrocarril, facilitó de forma importante la comercialización del cacao, eje del modelo económico decimonónico de Ecuador, además fue un recurso integrador, permitió la unión entre la costa y la sierra ecuatorianas, constituyéndose en el motor de desarrollo de la época.

 

Dato técnico:

50.000 sucres

Thomas de la Rue TDLR

Colección Museo Numismático BCE

Bibliografía

Naranjo, Marco y Lafuente Danilo, 2001 La inflación inicial una vez que se ha adoptado la dolarización oficial, el caso Ecuador” en ontenido.bce.fin.ec/documentos/PublicacionesNotas/Catalogo/NotasTecnicas/nota67XI.pdf  Fecha 29-11-2023.

 

Carlos Iza Terán

Museo de la Moneda

31 de octubre de 2023

Jueves, 23 Noviembre 2023 14:42

SISTEMAS MONETARIOS PARALELOS

La Tolita: pioneros en el trabajo del oro y platino

El Museo Numismático del Banco Central del Ecuador presenta como pieza del mes a las fichas de las haciendas de Lautaro Aspiazu.

Para fines de la década de 1890, veinte familias, emparentadas entre sí, eran dueñas de más del 70% de las mejores tierras en los distritos de Arriba y Balao, los principales centros de producción cacaotera. Diez años después, cerca de una tercera parte de los 80 millones de árboles de cacao del país se concentraban en solo 37 propiedades, de las cuales trece contaban con una población de más de un millón de árboles. Por esa misma época, un solo hacendado, Lautaro Aspiazu, llegó a ser dueño del 4% del total de la producción mundial de la pepela de oro (Deler, p. 275-279 en Maiguashca p. 85).

La economía del cacao provocó un importante movimiento migratorio de la Sierra a la Costa para el trabajo en las plantaciones. Para 1880 la ciudad de Guayaquil tenía una población de 25.000 personas y para 1920 eran más de 100.000.  

A mediados del siglo XIX la economía agrícola basada en la plantación de cacao creó oportunidades laborales y movimientos migratorios que atrajeron la mano de obra serrana principalmente porque en la mayoría de haciendas se pagaban salarios en moneda. Esta realidad convivió con sistemas ilegales y paralelos de pago con los cuales se cancelaba el jornal en las haciendas cacaoteras y azucareras.

Las fichas de hacienda se entregaban a los trabajadores por días trabajados. Estos sistemas no solo se reprodujeron en el Ecuador si no en toda la región con economías basadas en el azucar, el cacao y el café. Estas fichas podían ser canjeadas en las tiendas de la hacienda, generando además un sistema de compras a crédito y endeudamiento de los trabajadores

 

Datos técnicos:

Un día de trabajo, s/f, Hacienda Lautaro Aspiazu, Colección Museo Numismático BCE.

 

Bibliografía:

Contreras, Carlos. 1994.  “Guayaquil y su región en el primer boom cacaotero (1750-1820)” En: Historia y región en el Ecuador: 1830-1930. Quito: Corporación Editora Nacional : Proyecto FLACSO-CERLAC, IV. p. 189-250.

Maiguashca, J. . 2014. “La incorporación del cacao ecuatoriano al mercado mundial entre 1840 y 1925, según los informes consulares”. Procesos. Revista Ecuatoriana De Historia, 1(35), 67–98. https://doi.org/10.29078/rp.v1i35.49

Pineo, Ronn.1994.  “Guayaquil y su región en el segundo boom cacaotero (1870-1925).” En: Historia y región en el Ecuador: 1830-1930. Quito: Corporación Editora Nacional : Proyecto FLACSO-CERLAC, IV.

 

Lorena Rosero M.

Investigadora – curadora

Museo Numismático BCE

Agosto, 2023


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