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Política para el tratamiento de datos personales

Hugo Rosero

Hugo Rosero

BCE

En el Museo de la Moneda, cada mes destacamos una pieza singular, un objeto que nos invita a detenernos en el tiempo y descubrir las múltiples historias que resguarda. En esta ocasión, presentamos una postal pre franqueada de 0,15 centavos de sucre, perteneciente a nuestra colección filatélica.

La primera tarjeta postal nace en Austria el 1 de octubre de 1869, hecha de cartulina, en cuyo anverso se registraban los datos del destinatario mientras que el reverso servía para el mensaje, sin las ilustraciones tan variadas y características de este objeto hoy en día.

Es así que, se consolidaron como un medio ágil y accesible para la comunicación a distancia. Su formato permitía transmitir mensajes breves sin sobre, facilitando el intercambio cotidiano de noticias, saludos y experiencias entre personas separadas por grandes distancias.

Con el paso del tiempo, las tarjetas postales incorporaron imágenes que ampliaron su función más allá de lo comunicativo, convirtiéndolas en vehículos de difusión visual. Paisajes, ciudades y escenas de la vida cotidiana comenzaron a circular ampliamente, configurando una memoria compartida de los territorios.

La tarjeta postal Sobre el Guayas, fue producida como parte de una serie de enteros postales emitidos en 1939[1], presenta una vista nocturna del río Guayas en la que la figura a contraluz de un barquero atraviesa el río, una de las principales vías fluviales de nuestro país. La escena está envuelta por la luz de la luna, que se refleja sobre la superficie del agua y construye una atmósfera de quietud.

El conjunto al que pertenece esta pieza fue encargado por el gobierno ecuatoriano al Instituto Geográfico De Agostini, editorial italiana fundada en 1901 en Roma y luego trasladada a Novara.[2] Con una emisión de 500.000 tarjetas destinadas a la correspondencia con América y Europa.

Producidas en Italia y puestas en circulación en el Ecuador, estas postales formaban parte de una estrategia de proyección internacional que buscaba posicionar al país a través de imágenes de sus paisajes, ciudades, iglesias y productos de exportación. Con valores de quince y cincuenta centavos de sucre, estos objetos articulaban comunicación, economía e imagen nacional.

La imagen que compone la serie se presume que fue realizada por el fotógrafo alemán Bodo Wuth[3] (1913-1980), contemporáneo de Rolf Blomberg[4], cuya mirada contribuyó a fijar una estética particular del territorio ecuatoriano. En esta imagen, la presencia del barquero no es anecdótica: activa una lectura sobre el río como espacio de trabajo y de circulación, donde el conocimiento del agua y sus dinámicas resulta fundamental.

La elección de una escena nocturna introduce, además, una dimensión estética y simbólica. La luz de la luna enfatiza el carácter contemplativo del paisaje, mientras sugiere una temporalidad suspendida. El río aparece así como superficie reflectante y como archivo: un espacio donde se inscriben prácticas, recorridos y memorias.

En el marco del Día Mundial del Agua, esta postal permite abordar este elemento desde una perspectiva que trasciende su condición de recurso natural. El río Guayas se presenta como un territorio cultural cuya representación visual participa en la construcción de imaginarios sobre el país y su relación con la naturaleza.

Comprender esta pieza hoy implica reconocer tanto su valor documental como su papel en la circulación de imágenes que definieron formas de ver y narrar el Ecuador, así como la conexión entre personas, invitándonos a pensar el agua como un elemento vivo, atravesado por usos, significados y memorias en constante movimiento.

 

Andrea Ludeña López
Investigadora - curadora
Museo de la Moneda – BCE

23 de marzo de 2026

 

 

Bibliografía:

Archivo Blomberg. Enlaces:

https://catalogoenlinea.archivoblomberg.org/index.php/fczd-pxqc-td3m   https://catalogoenlinea.archivoblomberg.org/index.php/c6p8-4q6x-c87y https://catalogoenlinea.archivoblomberg.org/index.php/9929-w2sz-67dk

Archivo Familia Wuth. Imagen: Wuth, Bodo born Radomsky temporário Imigracao Republica dos Estados Unidos Do Brasil.  Enlace: https://www.wuth.com/content/1051_wuth_bodo_immi.jpg

Archivo General de la Nación. La tarjeta postal como fuente de información histórica. México. Enlace: https://memoricamexico.gob.mx/es/memorica/temas?ctId=7&cId=MGFhMThiMWItMGU5MC00ZjUzLWE4MjgtMzc3ZWEzNWI2MDIy&cd=false

Archivio Storico Fondazione Fiera Milano. Istituto Geografico De Agostini. Enlace: https://archiviostorico.fondazionefiera.it/entita/1463-istituto-    geografico-de-agostini.

Deler, Jean-Paul. Ecuador del espacio al Estado nacional. Quito, 2007. Corporación Editora Nacional.

Delgado Bohorquez, Alina. Guayaquil por siempre Pasado, Presente y Futuro. 2019. Enlace: https://uees.edu.ec/descargas/libros/2019/guayaquil-por-siempre-pasado-presente-y-futuro.pdf

Maier, Georg. Ecuador: Las Tarjetas Entero Postales Tipo Vista De 1939. 2017. Enlace: https://actualidadfilatelica.blogspot.com/2017/04/ecuador-las-tarjetas-entero-postales.html

Santos, Tali. Guayas, el gran río olvidado. 2017. Revista Mundo Diners. Enlace: https://revistamundodiners.com/guayas-el-gran-rio-olvidado/

Villagómez, Santiago. Montañas y filatelia: un entero postal con el pie de foto equivocado. Quito, 2022. Enlace: https://actualidadfilatelica.blogspot.com/2022/01/montanas-y-filatelia-un-entero-postal.html

 


[1] Villagómez, Santiago. Montañas y filatelia: un entero postal con el pie de foto equivocado. Quito, 2022.

[2]Archivio Storico Fondazione Fiera Milano. Istituto Geografico De Agostini.  https://archiviostorico.fondazionefiera.it/entita/1463-istituto-geografico-de-agostini.

[3] Bodo Wuth nació en Berlín, Alemania el 9 de mayo de 1913. Fotógrafo de profesión. Residió en Quito, Ecuador. Colaboró con Lillian Robinson para la revista Pacific Discovery en varios artículos como: “Middle American Mosaic: Crossroad of culture on Ecuador's Coast” (1955), “The Road to Imbabura” (1956), “The Tzaxila Indians of Ecuador” (1957). De igual manera trabajó en varias publicaciones nacionales e internacionales con su trabajo fotográfico.

[4] Rolf Blomberg nació en Suecia, el 11 de noviembre de 1912. Fue explorador, naturalista, escritor, fotógrafo y cineasta. Fue un pionero en la protección de la naturaleza y la defensa de los derechos humanos.

 

Como pieza del último mes del año 2025, en el Museo de la Moneda presentamos la moneda fraccionaria de 50 centavos con el busto de Matilde Hidalgo de Procel (1889 – 1974), la cual forma parte de la última serie de monedas acuñadas en el 2023-2025 por la Casa de Moneda Royal Mint del Reino Unido, esta emisión tiene como objetivo reemplazar progresivamente las monedas deterioradas y asegurar la provisión de moneda fraccionaria a nivel nacional. (Banco Central del Ecuador, 2023)

Matilde Hidalgo Navarro nació en Loja el 29 de septiembre de 1889, mujer ecuatoriana que marcó un hito para el movimiento feminista latinoamericano en su lucha por la igualdad de derechos civiles, que hoy podemos vivirlos gracias a su legado.

Matilde Hidalgo de Procel fue la primera mujer en el Ecuador en acceder a la educación superior. En 1914 ingresó a la facultad de medicina de la Universidad del Azuay – Cuenca, en 1919 se convirtió en la primera licenciada en medicina, y en 1921 obtuvo el título de doctora en medicina por la Universidad Central del Ecuador, profesión que ejerció durante varios años en Guayaquil.

De igual manera, la historia del voto de las mujeres en Ecuador comenzó con Matilde Hidalgo, la primera mujer en América Latina en ejercer el derecho al sufragio el 10 de mayo de 1924. Este momento fue posible gracias a la constante lucha de las mujeres para acceder a los espacios públicos y a sus derechos. Y fue gracias a los argumentos que inició en 1924, que se consolidó en la Constitución de 1929 la ciudadanía de las mujeres y su derecho al voto en Ecuador.

Matilde Hidalgo y compañeras, ca. 1924

Durante la Revolución Juliana, la reorganización política impulsada por las juntas permitió, por primera vez, la participación directa de mujeres como concejalas principales en los Consejos Municipales. (Muñoz Miño, 2025) es así que Matilde Hidalgo fue representante de Machala en 1925.

A partir de esos años, estuvo involucrada en la palestra pública, fue la primera mujer en postularse para un cargo de elección popular, con lo que logró ser designada como la Primera Congresista del Ecuador en 1941. (Padilla, 2013) Años más tarde, fue nombrada vicepresidenta de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, y también fue designada presidenta vitalicia de la Cruz Roja Ecuatoriana. Posteriormente, recibió la Medalla al Mérito de Salud Pública.

La constancia de Matilde Hidalgo como parte de nuestra historia es sin duda de las más remarcables, ya que ella pudo romper barreras y crear puentes en el campo social, educativo y político no solo en el Ecuador si no en América Latina.

Matilde Hidalgo de Procel, nuevamente hace historia en el 2023 en la moneda ecuatoriana, considerando que, en la trayectoria de representaciones de personajes y monumentos en la moneda nacional, la presencia femenina ha sido escasa. En la emisión 2023–2025, se convierte en una de las primeras mujeres en ser homenajeada al ser representada en una de las monedas de 50 centavos de dólar emitidas por el Banco Central del Ecuador.

 

Andrea Ludeña López

Investigadora y curadora Museo de la Moneda

Quito, 30 de diciembre de 2025

 

 

Bibliografía:

Arias, José Carlos. “Nunca me dejéis sola”, 2024. https://issuu.com/la_hora/docs/rs117 

Estrada, Jenny. ECUADOR, pionero del sufragio femenino en América Latina. 2024. https://revistamundodiners.com/wp-content/uploads/2022/02/ECUADOR-PIONERO-VOTO-FEMENINO.pdf

Monge, María Elisa. Serie de Monedas Fraccionarias Nacionales 2023-2025.  https://museodelamoneda.bce.fin.ec/index.php/tienda/item/266-serie-de-monedas-fraccionarias-nacionales-2023-2025.html

Museo de Tenerife. Intemporales: Matilde Hidalgo de Procel, pionera en votar en América del Sur. 2014. https://www.museosdetenerife.org/blog/intemporales-%C2%93matilde-hidalgo-de-procel-pionera-en-votar-en-america-del-sur%C2%94/

López, Alberto. «Matilde Hidalgo de Procel, pionera del voto femenino en Hispanoamérica». El País, 2019. https://elpais.com/sociedad/2019/11/21/actualidad/1574327354_255470.html 

 

 

El Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador presenta como pieza del mes la ficha o token de dos días de trabajo que se utilizaba en las haciendas de Lautaro Aspiazu.

Lautaro Aspiazu llegó a producir el 4% del cacao mundial, fue uno de los hacendados con más poder en la costa del Ecuador, parte de la banca ecuatoriana y miembro del directorio de la Cámara de Comercio para el año de 1910. Amplió sus negocios a la exportación del cacao y se asoció al capital inglés y mejoró el rendimiento de sus cacahuales.

Tenía 24 grandes plantaciones y sus tres hermanos 25 plantaciones más, bajo su tenencia constaban varias haciendas como Hacienda Unión Chica, Hacienda Aguacatal, Hacienda Jesús María, Hacienda Santa Lucia, Hacienda Santa María, Hacienda Vuelta Larga, entre otras. El poseer varias haciendas o tierras en aquella época se reducía a un grupo pequeño de propietarios, la mayoría formaban parte de familias denominadas los Gran Cacao: Aspiazu, Seminario, Burgos, Morla, Caamaño, Durán Ballén, Parodi y Rosales. (Chiriboga, 1988)

La hacienda funcionó, en el siglo XIX, como un entramado de relaciones sociales a través del que se establecieron formas de regulación de la vida cotidiana. Los propietarios de las plantaciones utilizaban monedas acuñadas en metales de baja valía llamadas “fichas”, las cuales se entregaban a los jornaleros por días trabajados. El salario de un jornalero podía variar entre los 80 centavos y 1,50 sucres (Chiriboga, 2013).

Estos sistemas no solo se replicaron en el Ecuador, sino que se extendieron a diversos territorios de América Latina cuyas estructuras económicas dependían de cultivos de plantación como el azúcar, el cacao y el café (Rosero, 2022). En este contexto, las fichas emitidas por las haciendas operaron como un medio de intercambio sustitutivo del dinero oficial, restringido deliberadamente al espacio económico interno de la propiedad agrícola. Su circulación se limitaba a las tiendas de la hacienda. Como resultado, este mecanismo reforzaba relaciones laborales desiguales a través de prácticas de compra a crédito y un proceso sostenido de endeudamiento para los jornaleros.

A principios del siglo XX este sistema fue cambiando y se eliminó ya que se lo consideraba ilegal poniendo los derechos de los trabajadores por debajo de la norma. La Revolución Juliana de 1925, el Código del Trabajo de 1938 y la Reforma Agraria de 1964 también fueron bases para mejorar las condiciones de los jornaleros en las plantaciones de la Costa y en todo el Ecuador.

En la actualidad, las fichas custodiadas por el Museo de la Moneda constituyen parte fundamental de la historia económica y social del país. Estas piezas no solo materializan relatos de vida, sino que también actúan como vehículos de memoria histórica, salvaguardando el pasado para que las generaciones futuras puedan reconocerlo, estudiarlo y aprender de él.

Andrea Ludeña López

Investigadora – curadora

 Museo de la Moneda

28 de noviembre de 2025

 

Imagen: medio de pago de la hacienda de Lautaro Aspiazu, ficha por 2 días de trabajo, Ecuador, inicios del siglo XX. Fondo Numismático Museo de la Moneda Banco Central del Ecuador.

 


Imagen: Lautaro Aspiazu, Hacienda de cacao y ganado "Santa Lucía". ca.1901 – 1910.
Archivo Histórico del Guayas. Viceministerio de Cultura y Patrimonio.

 

 

Bibliografía:

 

Biblioteca Ministerio de Cultura y Patrimonio. Enlace: https://biblioteca.culturaypatrimonio.gob.ec/cgibin/koha/opacsearch.pl?q=su:%22ASPIAZU%2C%20LAUTARO%22

Chiriboga, Manuel. Jornaleros, grandes propietarios y exportación cacaotera, 1790-1925. Universidad Andina Simón Bolívar / Corporación Editora Nacional, 2013.

Chiriboga, Manuel. Ganancias y acumulación de la plantación cacaotera.  El Problema Agrario en el Ecuador. ILDIS – FLACSO. 1988.

Rosero, L. Cabrera, G. Iza, C. “Guayaquil un faro al mundo en tiempos del cacao”. Banco Central del Ecuador, MUCAO. 2023 – 2024.

Enlace: https://museodelamoneda.bce.fin.ec/images/recursos/publicaciones/PERIODICO_MUSEOGRAFICO.pdf

Ibarra, Hernán. Concertaje, jornaleo y haciendas (1850-1920). Población, migración y empleo en el Ecuador. ILDIS. 1988.

Rosero, Lorena. Guion académico – museológico Museo de la Moneda – Banco Central del Ecuador. 2023.

Velasco, Viviana. Polifonías: economías diversas en el Ecuador de finales del siglo XIX. Catálogo Por la Plata. 2019.

Enlace:https://museodelamoneda.bce.fin.ec/images/recursos/publicaciones/Catalogo-Por-la-plata.pdf

 

Miércoles, 05 Noviembre 2025 10:41

¼ de real, 1862

En el Museo de la Moneda destacamos cada mes una pieza singular de nuestra colección, un objeto que nos invita a detenernos en el tiempo y descubrir las múltiples historias que guarda. Esta vez la moneda de ¼ de real acuñado en la Casa de la Moneda de Quito en 1862 es la protagonista.

A partir de la Ley de Monedas de 1846, se decretó que el “cuartillo” de real tendría en el anverso el busto de la libertad, y debajo el número del año de la acuñación y las iniciales del nombre y el apellido del ensayador. En el reverso la inscripción “un cuarto”, en el contorno “República del Ecuador”, y el nombre del lugar de la acuñación. (Ortuño, 1978)

Este “cuartillo”, como también se lo denomina, tiene todas las características que se mencionan anteriormente. Se visualiza a la diosa Ceres, símbolo de la abundancia y la agricultura, con un peinado recogido y alrededor de este un listón con la leyenda “Libertad”, al lado derecho están las iniciales del ensayador Guillermo Jamesson (1796-1873), “GJ”, quien también fue director de la Casa de Moneda de Quito en 1843.

En 1862, durante el gobierno de Gabriel García Moreno, el Ecuador acuñó una de las piezas más singulares de su historia monetaria: el ¼ de real. Esta pequeña moneda, hecha en plata, representa un momento clave en el proceso de consolidación económica y política del país tras las turbulencias de la primera mitad del siglo XIX. La pieza, de apenas 10 a 11 milímetros de diámetro y un peso aproximado de 0,8 gramos, está elaborada en plata de ley 0.666, lo que le da un tono ligeramente opaco en comparación con las monedas de mayor valor. (Numista, s.f.)

Los cuños fueron elaborados por Antonio Herrera y Gaspar Mogollón, bajo la dirección del ya mencionado Guillermo Jamesson. De igual manera, se solicitó contratar en Inglaterra la elaboración de cuños con diseños enviados desde el Ecuador, sin embargo, el grabador general de la Monnnaie de París (864), Albert Désiré Barre recibió el proyecto y grabó improntas de su propio diseño, cambiando ciertos detalles andinos por europeos. Es así que empiezan a circular monedas de 2 y 4 reales junto a los cuartillos, algunas fueron denominadas “las quiteñas” y las nuevas diseñadas por Barre “las francesas”. (Rivadulla, 2017)

Fue así que en aquel entonces el real era la unidad básica del sistema monetario heredado de la época colonial. Sin embargo, la realidad económica ecuatoriana demandaba monedas de baja denominación para las transacciones cotidianas —especialmente en los mercados locales, donde los valores pequeños eran indispensables para el comercio popular. Así surgió la necesidad de acuñar fracciones del real: medios, cuartos e incluso octavos.

El ¼ de real de 1862 fue producido en la Casa de Moneda de Quito, asentada en el actual Centro Cultural Metropolitano, esta ceca fue una institución con larga tradición fundada en 1833 por el entonces presidente Juan José Flores, y funcionó hasta 1864. El Gobierno, mediante su ministro de Hacienda, Manuel Bustamante, da fin a la entidad estatal y dispone de su equipamiento e inmueble. El edificio finalmente se destina al Colegio Nacional, mediante Decreto Ejecutivo del 28 de noviembre de 1865. (Rivadulla, 2017)

La moneda de ¼ es una de las más particulares por su tamaño pequeño, sin embargo es una de las más representativas de la época, ya que fue parte de las últimas monedas acuñadas en la Casa de Moneda de Quito. Hoy se exhibe en una de nuestras salas temporales como parte de la exposición “Juliana 25. A un siglo de la Revolución. Rupturas, transformaciones y legados".

 

Andrea Ludeña López

Investigadora – curadora

 Museo de la Moneda

31 de octubre de 2025

 

 

Fuentes:

Ortuño, Carlos. 1978. Historia Numismática del Ecuador.

Rivadulla, Eladio. 2017. Museo Numismático de la Moneda – Banco Central del Ecuador, Patrimonio y Memoria Histórica.

Hoyos, Melvin. 2016. La Moneda Ecuatoriana a través de los tiempos: Poligráfica C.A.

Banco Central del Ecuador. (s. f.). La Casa de Moneda de Quito y el naciente Ecuador. Museo de la Moneda.
Enlace: https://museodelamoneda.bce.fin.ec/index.php/museo/item/240-la-casa-de-moneda-de-quito-y-el-naciente-ecuador.html

Banco Central del Ecuador. (s. f.). Glosario numismático: Cuartillo (¼ de real).
Enlace: https://museodelamoneda.bce.fin.ec/index.php/glosario/item/242-cuartillo.html

Numista. (s. f.). ¼ Real – Ecuador, 1849-1862. Catálogo de monedas.                                               

Enlace: https://es.numista.com/catalogue/pieces40577.html

 

En el Museo de la Moneda destacamos cada mes una pieza singular de nuestra colección, un objeto que nos invita a detenernos en el tiempo y descubrir las múltiples historias que guarda. En esta ocasión, nos referimos a la plancha original y el billete de 5 sucres realizados por la American Bank Note Company de Nueva York en 1928, con la representación de la diosa Ceres, una obra que combina la mitología clásica, el arte del grabado y la memoria económica del Ecuador.

La diosa Ceres, venerada en la antigua Roma como protectora de la agricultura, las cosechas y la fertilidad, ocupa el lugar central en este billete. En la tradición griega recibe el nombre de Deméter, madre de Perséfone, deidad vinculada al ciclo de las estaciones y a la abundancia de la tierra. Su presencia no es casual: simboliza la riqueza agrícola y el fruto del trabajo campesino, pilares fundamentales en la vida de los ecuatorianos del siglo XX. Al observarla, rodeada de delicados adornos, comprendemos cómo el diseño del billete buscaba transmitir un ideal de prosperidad y confianza en la economía nacional.

La plancha metálica que acompaña al billete es testimonio del complejo proceso de producción. Grabada en acero con extraordinaria precisión, servía como matriz para la impresión de cada ejemplar. Este tipo de planchas eran elaboradas por casas impresoras especializadas, responsables de combinar técnicas artísticas y medidas de seguridad para evitar falsificaciones. Gracias a esta pieza podemos apreciar los finos trazos, la simetría y la riqueza de detalles que resultaban casi imposibles de reproducir sin los instrumentos y conocimientos de la época.

El billete de 5 sucres formó parte de la vida cotidiana de generaciones de ecuatorianos: circuló en mercados, comercios y transacciones diarias, pero también fue un objeto de valor simbólico. Cada vez que alguien lo recibía o lo entregaba, llevaba consigo no solo un medio de pago, sino también un fragmento de la identidad visual del país. Así, la imagen de Ceres —o Deméter— se convirtió, por décadas, en un rostro familiar que evocaba la relación entre la tierra y la prosperidad.

Actualmente, esta pieza se encuentra incluida en la , donde se dialoga acerca de este período clave en la historia ecuatoriana donde se transformaron las instituciones económicas y financieras del país. La presencia del billete y su plancha en esta muestra nos recuerda que el dinero no solo es un instrumento económico, sino también un reflejo de los cambios políticos y sociales de cada época.

Hoy, al conservar tanto la plancha como el billete, el Museo de la Moneda resguarda más que un documento económico. Custodiamos un puente entre pasado y presente, una muestra del ingenio humano y del modo en que el Ecuador plasmó sus aspiraciones en papel moneda. Esta pieza del mes nos invita a reflexionar sobre cómo el dinero, más allá de su función práctica, ha sido también un soporte de arte, de símbolos y de memoria colectiva.

 

Bibliografía:

Hoyos Melvin. (2019). Historia del papel moneda en el Ecuador. Guayaquil: Municipalidad de Guayaquil.

Museo de la Moneda: https://museodelamoneda.bce.fin.ec/index.php/component/k2/item/159

Ceres Roman Deity: RA Collection: People and Organisations Enlace: https://www.royalacademy.org.uk/art-artists/name/ceres-roman-deity

History Cooperative: Ceres: Roman Goddess of Fertility and the Commoners. Enlace: https://historycooperative.org/ceres-roman-goddess/

 

Andrea Ludeña López

Investigadora – curadora

 Museo de la Moneda

30 de septiembre de 2025

El Museo de la Moneda presenta como pieza del mes la maqueta del Puente “Ayora”, entregada a los padrinos Sr. Dr. Isidro Ayora, presidente de la República (1926 – 1931), y a su esposa Dña. Laura Carbo, por su inauguración el 13 de noviembre de 1927.

En conmemoración a los cien años de la Revolución Juliana, en el Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador se desarrolla la exposición temporal “Juliana 25. A un siglo de la Revolución. Rupturas, transformaciones y legados”, en donde se explican los procesos que tuvo dicha revolución nacional y los legados que se mantienen hasta el día de hoy. Uno de ellos fue la continuación del Ferrocarril Transandino, el cual inició su construcción en 1872 bajo la presidencia de Gabriel García Moreno, en 1906 retomado por el General Eloy Alfaro junto al Ingeniero de Gobierno Beroni Lockwood, en representación de la Guayaquil and Quito Railway Company, esta vez con el proyecto de la vía del Ferrocarril del Norte. Y por último, en 1925, con la Revolución Juliana y su espíritu de progreso se continúa el proyecto hasta llegar a la costa norte del Ecuador.

Como parte de la exposición, los curadores han incorporado una pieza perteneciente al fondo de bienes patrimoniales, los cuales fueron donados por el ex presidente Isidro Ayora Cueva al Banco Central del Ecuador. Esta escultura mixta fue realizada en mármol y en cobre, podemos ver en pequeña escala la estructura del puente que descansa entre dos peñas blancas, y en su base una placa conmemorativa. Ésta fue comisionada por los empresarios John Cleveland Dobbie y Walter Charles Simmons, contratistas encargados de la construcción del Ferrocarril del Norte a partir de 1925, esta maqueta representa el puente “Ayora” ubicado en la quebrada de Ambi en el km. 48, el cual forma parte de la ruta de Quito a Ibarra, y que anteriormente conectaba a la capital con San Lorenzo en la costa del país.

El puente metálico sobre la quebrada del río Ambi (Huambi) cercano a Pimampiro, en la provincia de Imbabura, se convirtió en una de las obras de ingeniería más significativas de ese tramo, junto con otros como el puente sobre la quebrada de Shucos, ya que llevó mucho esfuerzo y tenacidad construirlo y fue clave para la continuación de la vía que llegaría a Ibarra. El trazado que parte de Ibarra va junto al río Ambi y luego al río Mira, hasta el punto denominado Alto Tambo que se encuentra en la mitad del recorrido.

El Ferrocarril del Norte alcanzó la altitud de 3.192 metros, esta ruta tenía un trayecto que recorría las ciudades de Otavalo, Ibarra, Salinas, Carchi y Lita, hasta llegar a su destino San Lorenzo, en la provincia de Esmeraldas. Se desarrolló en dos tramos: el primero fue Quito-Ibarra y el segundo Ibarra - San Lorenzo con una extensión total de 373,4 kilómetros construidos entre 1926 y 1957. Al igual que en el tramo sur, es un tren transregional pues une poblaciones de la Sierra y la Costa norte del país. (Del Pino 2013, 31)

La necesidad de construir este tramo alimentó el imaginario de mejoramiento económico de las poblaciones, fue un referente de la modernidad, colonización y progreso, y estuvo asociado con una vieja aspiración social de las provincias del norte: la “salida al mar”, hecho que fue aprovechado por las campañas políticas. (Del Pino 2013, 37) En 1929, Isidro Ayora fue uno de los principales impulsores del Ferrocarril Quito - Esmeraldas, y fue quien pronunció el discurso de inauguración de la estación de Ibarra. (Adum 2021)

Finalmente, la inauguración del Ferrocarril Quito - San Lorenzo tuvo lugar el 21 de septiembre de 1951. Las provincias del norte consideraron al Ferrocarril del Norte como la “obra redentora” de esta región, pues permitió la salida al mar o la salida al “mar de Balboa”, una vieja aspiración que se remonta a la época colonial, que apenas en el siglo XX permitió el intercambio de productos agrícolas entre la Costa y la Sierra y la colonización de la provincia de Esmeraldas, ya que 37 poblaciones aparecieron con el establecimiento de la vía. (Del Pino 2013, 37)

Fue así que el proyecto del Ferrocarril del Norte fue crucial para el desarrollo del país, a pesar de sus desafíos y ser considerado desde su época como uno de los trenes más difíciles del mundo, durante varias décadas unió las dos regiones ecuatorianas. Actualmente, esta vía se encuentra parcialmente rehabilitada para uso únicamente turístico en el cual parte de la ruta es pasar por el Puente Ayora sobre el río Ambi.

Piezas patrimoniales como la del Puente Ayora conforman parte de la colección que conserva el Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador, que cuentan la historia de nuestro país y cada día nos hacen recordar como se ha construido nuestra identidad.

Bibliografía:

Adum Gilbert, Vicente. Breve historia de la locomotora número 18 del ferrocarril ecuatoriano. 2021. Enlace:  https://cronostatos.com/breve-historia-de-la-locomotora-numero-18-de-ferrocarriles-del-ecuador/

Del Pino, Inés. Arquitectura Ferroviaria en los Andes del Ecuador. Ediciones del Consejo Nacional de Cultura, 2013.

García Idrovo, Galo. El ferrocarril más difícil del mundo. Instituto de Investigación Histórica y Cultura Popular “Nuevo Alausí” - INIHI-CP, 2007.

Reseña Histórica del Ferrocarril Quito – Ibarra, 1927.

El Comercio. El célebre camino desde Ibarra a San Lorenzo del Pailón. 02 de junio de 2018. Enlace: https://www.elcomercio.com/sociedad/ibarra-sanlorenzodelpailon-construccion-ferrocarril-productos/ uctos/

Dato técnico:

Maqueta Puente Ayora, Quebrada Huambi km. 48, Ferrocarril Quito – Esmeraldas, 1927. Dobbie & Simmons. Colección Museo de la Moneda BCE

Andrea Ludeña L.

Museo de la Moneda BCE

28 de agosto 2025

 

Como pieza del mes del Museo de la Moneda presentamos a la serie de ocho monedas fraccionarias, cuyo programa de acuñación va desde el 2023 al 2025 en material acero-níquel. Estas monedas se encuentran exhibidas en las salas de las sedes en Quito y Cuenca.

En el año 2000, el Ecuador adoptó el dólar estadounidense como moneda de curso legal. Desde ese momento, la legislación ecuatoriana ha permitido al Banco Central del Ecuador acuñar la moneda fraccionaria.

Entre las diversas funciones que cumple el BCE, se encuentran los procesos de: circulación monetaria, acuñación, emisión, canje y desmonetización de especies deterioradas.

Entre el 2000 y 2004 se acuñaron monedas con las denominaciones de 1,5,10, 25 y 50 centavos, en cuyos valores figuraban rostros emblemáticos de la Historia Ecuatoriana, tal es el caso de: Juan Montalvo, Eugenio Espejo, José Joaquín de Olmedo y Eloy Alfaro, a las cuales se sumaron monedas importadas de los Estados Unidos (Banco Central del Ecuador, 2023).

Durante los primeros meses posteriores a la toma de esta decisión, circularon las monedas y billetes del macronumerario a la par que sus homólogas de Estados Unidos. Sin embargo, luego de la sesión del Directorio del Banco Central en fechas 5 y 6 de abril de 2000, y en la administración del Dr. Gustavo Noboa, se aprobaron los diseños para las monedas de 1, 5, 10, 25 y 50 centavos de dólar cuyas características son similares en tamaño y peso que las extranjeras. Adicionalmente al decreto de aprobación, se establecieron las tipológías para la moneda de 1 SUCRE, especie que el Banco Central del Ecuador acuñó con fines CONMEMORATIVOS.

Estas monedas se mantuvieron en circulación aproximadamente 25 años y su deterioro se aceleró por el uso de productos desinfectantes y antisépticos durante la pandemia del COVID-19 (Banco Central del Ecuador, 2023).

Es en el año 2023 que la Junta de Política y Regulación Monetaria y el Banco Central aprobaron un nuevo programa de acuñación que reemplazó las monedas acuñadas entre el 2000 y 2004 con el propósito de garantizar la estabilidad del sistema monetario (Banco Central del Ecuador, 2023).

Este proceso, fue realizado con la colaboración de la casa de acuñación The Royal Mint del Reino Unido, una institución con más de 1.100 años de experiencia, que tiene como objetivo reemplazar progresivamente las monedas deterioradas y asegurar la provisión de moneda fraccionaria a nivel nacional para evitar la inflación por redondeo de precios (Banco Central del Ecuador, 2023).

El Banco Central de Ecuador (BCE) presentó, el lunes 18 de diciembre del 2023, las nuevas monedas fraccionarias. Dentro de esta emisión figuran ocho personajes insignes del Ecuador (Primicias, 2024). Estas monedas fueron distribuidas a partir del jueves 21 de diciembre de 2023, en primera instancia llegaron a Quito, luego a Guayaquil y por último a Cuenca (El Universo, 2024).

En la denominación de 50 centavos, se representa a Matilde Hidalgo de Procel, la primera mujer en América del Sur en ejercer el derecho al voto en 1924, y la primera médica ecuatoriana. Además, en esta denominación se encuentra Tránsito Amaguaña, lideresa indígena ecuatoriana, la cual desempeñó un papel crucial en la lucha por la tierra y la justicia social de los movimientos indígenas (Banco Central del Ecuador, 2023).

En las monedas de 25 centavos, destacan tres reconocidos personajes: en el ámbito del arte, encontramos a Oswaldo Guayasamín Calero, ilustre pintor, muralista y escultor ecuatoriano. Representando al deporte, está Alberto Spencer Herrera, conocido como "Cabeza Mágica", quien fue un destacado futbolista y goleador ecuatoriano. En el ámbito de la literatura, se encuentra Jorge Icaza Coronel, célebre escritor ecuatoriano, quien a través de su obra literaria "Huasipungo" abordó la problemática social de las comunidades indígenas en el Ecuador (Banco Central del Ecuador, 2023).

En las denominaciones de 10 centavos, tenemos a Galo Plaza Lasso, destacado líder político, ex presidente del Ecuador entre 1948 y 1952 y diplomático; su gestión marcó el inicio de una de las épocas de mayor estabilidad y desarrollo económico del país. Dentro de la denominación de 10 centavos, se encuentra Jaime Roldós Aguilera, Ex Presidente del Ecuador entre 1978 y 1981. Elegido durante el retorno a la democracia en nuestro país, fue un gran impulsor de reformas educativas, sociales y de derechos humanos. (Banco Central del Ecuador, 2023).

Finalmente, en la moneda de 5 centavos figura Isidro Ayora Cueva, destacado médico, docente y político ecuatoriano. Fue alcalde de Quito en 1925 y presidente de la República del Ecuador entre 1926 y 1931. Durante su mandato, impulsó el fortalecimiento institucional del sector público al crear la Contraloría General, la Procuraduría General, el Banco Central del Ecuador y la Superintendencia de Bancos. Además, fue promotor de importantes reformas económicas, laborales y de derechos sociales en el país (Banco Central del Ecuador, 2023).

María Elisa Monge

Museo de la Moneda, Cuenca

Referencias:

Avellan, Guillermo, 18 de diciembre 2023, Programa de Acuñación Moneda Fraccionaria Nacional 2023-2025, Banco Central del Ecuador. Enlace

https://www.bce.fin.ec/publicaciones/editoriales/programa-de-acunacion-de-moneda-fraccionaria-nacional-2023-2025

Nuevas Monedas Conmemorativas a personajes históricos del Ecuador, 6 de enero 2024, LA HORA. Enlace

https://www.lahora.com.ec/esmeraldas/nuevas-monedas-conmemorativas-a-personajes-historicos-del-ecuador/

Maza, Andrés, 4 de enero de 2024, En Cuenca ya circulan la nueva moneda fraccionaria. ¿Cómo conseguirlas?, EL MERCURIO. Enlace

https://elmercurio.com.ec/2024/01/04/en-cuenca-ya-circulan-la-nuevas-monedas-fraccionarias-como-conseguirlas/

Orozco, Mónica, 27 de diciembre de 2023, Así son las 13 monedas fraccionarias que circulan en el Ecuador, PRIMICIAS. Enlace

https://www.primicias.ec/noticias/economia/monedas-fraccionarias-dolarizacion-ecuador/

https://www.primicias.ec/noticias/economia/nuevas-monedas-bce-ecuador/

Miércoles, 30 Octubre 2024 17:37

Moneda Fiduciaria

Como pieza del mes presentamos a las monedas fiduciarias emitidas en 1919 acuñadas en Philadelphia de cobre y níquel. Estas monedas sugen tras la inestabilidad económica que ocasiónó la Primera Guerra Mundial lo cual tuvo como consecuencia el abandono del Patrón Oro, pieza fundamental del liberalismo económico (Almeida,1994) y el cambio a un sistema fiducario.

El Patrón Oro fue el sistema monetario dominante de los siglos XIX y XX, usando las monedas de oro como dinero genuino, es decir como medio de cambio, unidad de cuenta y depósito de valor (Naranjo, 2020).

En este sentido dentro del sistema de Patrón Oro, las monedas eran convertibles tanto dentro como fuera del territorio, y no solo en oro sino en la moneda de cualquier país bajo el mismo sistema a una tasa de cambio fijo (Naranjo, 2020).

De 1870 a 1914 el Patrón Oro se caracterizó por una estabilidad de precios, gran movilidad internacional de capitales, poca presencia de barreras arancelarias y discriminaciones comerciales, fuertes movimientos migratorios y flexibilidad en precios y salarios (Naranjo, 2020).

Sin embago, tras la emergencia del conflicto bélico, la relativa estabilidad mantenida hasta entonces fue afectada. El crecimiento del comercio mundial disminuyó ya que los países beligerantes impulsaron la producción de la guerra, reduciendo las exportanciones y el abastecimiento de los mercados extranjeros (Almeida, 1994). La guerra ocasiónó significativos deficits presupuestarios, deudas y reparaciones de guerra, problemas de comercio de los países europeos por pérdida de mercados, la baja de las reservas en metálico y la consiguinete inflación y depreciación de la moneda (Almeida, 1994). Sumado a esto, la perdida de la destrucción de activos físicos y de miles de vidas junto a otras repercuciones económicas y sociales (Almeida, 1994).

En Ecuador durante a primera etapa del Patrón Oro, se produjo un automatismo monetario y cambiario que funciono con regularidad, además de la consolidación de los bancos de emisión existentes: el Comercial y Agrícola y el del Ecuador en Guayaquil, y auspició el surgimiento de nuevos bancos de emisión como el Banco del Pichincha en Quito y el Banco del Azuay en Cuenca (Naranjo, 2020). El tipo de cambio establecido de 2,05 sucres por dólar se mantuvo casi sin alteración hasta 1913 con ligeras modificaciones de un mínimo de 1,91 en 1906 y un máximo de 2, 15 entre 1908 y 1913 (Naranjo, 2020). Durante el siglo XX el Ecuador vivió una época de progreso económico y material significativo; con obras públicas y aumento de la producción de cacao (Naranjo, 2020).

Con el estallido de la guerra en 1914, en agosto de ese año el gobierno decreta la Ley Moratoria, la cual establecía la inconvertibilidad de los billetes ecuatorianos, permitiendo a los bancos emisores la posibilidad de continuar poniendo en circulación billetes sin la obligación de convertirlos en oro, además permitió a los gobiernos ejercer la política de endeudamiento con los bancos privados emisores, principalmente con el Comercial y Agrícola, el del Ecuador y el Banco Pichincha (Naranjo, 2020).

Como consecencia de la guerra un buen volumen de productos de exportación ecuatorianos quedó almacenado sin ser pagados en Nueva York y Londres, el sucre perdió poder adquistivo debido al exceso en la emisón de dinero y se presentaron fluctuaciones al alza del tipo de cambio del dólar a causa de la inconvertibilidad; desde 1914 a 1925 el sucre se devaluó en 150 por ciento (Naranjo, 2020). Sumado a esta crisis las plagas en las plantaciones de cacao como la monilla y la escoba de bruja afectaron su producción significativamente además del cierre de los mercados europeos debido a la guerra.

En este contexto, surge la moneda fiduciaria. El término “fiduciaria” proviene del latín “fides”, que significa “fe” o “confianza”. La moneda fiduciaria es un tipo de moneda que no tiene valor intrínseco, es decir, no está respaldada por un activo físico como el oro o la plata, sino que su valor se basa en la confianza y la credibilidad que tienen los ciudadanos y los mercados en el gobierno emisor y en el sistema económico y su calor puede fluctuar según las condiciones económicas y políticas (Bruchanski, 2023). En este contexto debido a la crisis el gobierno ecuatoriano introduce monedas fraccionarias en cobre y níquel de 5 y 10 centavos de sucre en los años de 1919 a 1924.

Datos Técnicos

5 Centavos, 1919, Banco Comercial y Agrícola, Providence New York.
Colección Museo la Moneda BCE.

10 Centavos, 1919, Banco Comercial y Agrícola, Providence New York.
Colección Museo la Moneda BCE.

Bibliografía

Naranjo, M. (2020). El Patrón Oro en el Ecuador, 1898-1932. Cuestiones Económicas, 30(1), Marco-Naranjo.

Almeida Arroba, M. R. (1994). Kemmerer en el Ecuador. Quito, Ecuador: FLACSO Ecuador.

Bruchanski, M. (2023). Una historia del sistema monetario internacional. Ec-REVISTA DE ADMINISTRACIÓN Y ECONOMÍA, (7), 9-26.

En el mes de septiembre, presentamos como pieza del mes una impresión directa sobre tablero de melamina blanco brillante “Manufactura de sombreros de paja toquilla como producto líder en la economía del Sur”, fotografías que pertenecen al Fondo Patrimonial de Fotografía INPC – Fondo Fotográfico, Biblioteca Víctor M. Albornoz, y  actualmente las reproducciones facsimilares se encuentran en exhibición en el Museo de la Moneda del Banco Central del Ecuador en la ciudad de Cuenca.

A partir de 1835, el tejido de paja toquilla se convierte en una actividad cotidiana de la zona Austral como consecuencia de la inestabilidad del Nuevo Estado[1] y por la crisis de producción textil. Las élites criollas buscaban salir de las dificultades económicas que dejó la separación de la Gran Colombia; en 1844 el Cabildo cuencano ordenó que, se instalen dos talleres en la ciudad para aprender el oficio, contratando al maestro Ugalde para que adoctrine a la población sobre la elaboración de la paja toquilla.

“En 1845, Corregidor de Azogues, contrata el señor Bartolomé Serrano, contrata maestros de Jipijapa y Montecristi para que, difundan el tejido toquillero. “Poco a poco esta artesanía se fue perfeccionando por estas provincias y a finales del siglo XlX y hasta la primera mitad del XX no había localidad citadina o campesina en la que no se tejieran los sombreros de paja toquilla que empiezan a competir en calidad con los más finos de Montecristi y Jipijapa, convirtiéndose Azuay y Cañar en un verdadero callejón manufacturero “(Aguilar, 151).

Las provincias de Azuay y Cañar, a   finales del siglo XlX, y hasta la primera mitad del XX, se convirtieron en talleres manufactureros, monopolizados por grupos de firmas exportadoras situadas en Cuenca, asociadas a casas importadoras de Estados Unidos “(Aguilar, 147).

La región de la costa era la productora de materia prima de paja toquilla Carludovica Palmata, que se cultivaba en las partes montañosas de las provincias de Guayas, Manabí y Esmeraldas; también existía el cultivo en la provincia amazónica de Morona Santiago, mientras que, las toquilleras de la región sierra manufacturaban el sombrero.

La fibra fue trabajada por los comerciantes costeños mediante el proceso de ripiado, el cual consiste en eliminar la parte exterior de la fibra hasta llegar a la parte más fina de la paja, posterior a ello, ésta era cocinada, secada, embalada y entregada a los comerciantes mayoristas quienes enviaban a Azuay y Cañar, donde era entregada a las pajeras, quienes vendían la fibra a las tejedoras.

Las tejedoras intercalaron sus tareas cotidianas domésticas con la realización de este oficio, siendo una ocupación secundaria un complemento que les permitirá “rellenar” su exiguo presupuesto familiar (Aguilar, 153).

Para el proceso de manufactura, las fibras son remojadas y cepilladas durante la elaboración del sombrero para darle flexibilidad al entramado, el tejido empieza por la plantilla, ésta es de forma circular e inicia con pocas pajas, que a medida que va creciendo el tejido se le va agregando más fibras, al descender a la copa es indispensable el uso de la horma la cual dará la forma naciente del sombrero, para ello se emplea una correa, la cual cumple la función de templar y dar consistencia al tejido. Para terminar el procedimiento se teje la falda hasta concluir con el remate, el cual se lo realiza de izquierda a derecha en el caso de la sierra y de derecha a izquierda en la costa.

Una vez elaborado el tejido, éste es vendido a los comisionistas[2], para que entreguen a las casas exportadoras quienes realizaran los procesos de acabado previa a su exportación.

El primer paso es el azoque, el cual consiste en el apretujamiento de los cabos del sombrero, en el siguiente proceso intervienen los compositores quienes, realizan el acabado del sombrero que, abarca procesos de lavado; para eliminar la grasa de los dedos y los residuos de material.

El blanqueado es un proceso en el que se le somete al sombrero terminado a vapores de azufre para su decoloración en un cuarto hermético; éste procedimiento se lo complementa con el secado que se realiza en los patios o lugares al aire libre, posterior a ello se realiza el sahumado[3] para fijar el color mediante sustancias de blanqueo, repitiendo el proceso de secado.

Finalmente, el hormado, planchado y maceteado son técnicas simultaneas; el sombrero es colocado en la horma para definir su forma, mientras se lo golpea con un mazo de madera hasta igualar la superficie del tejido; al terminar, se pasa una plancha caliente para obtener una forma homogénea y fina propia de los sombreros de paja toquilla.

La alta calidad del sombrero, facilitó el ingreso de este producto al mercado externo. Fue la construcción del canal de Panamá a finales del siglo XlX, que facilito su venta el extranjero. El principal mercado de exportación de los sombreros ecuatorianos en aquella época, fueron los Estados Unidos de América (Aguirre 2018, 16)

El sombrero de paja toquilla sufre dos momentos de crisis, el uno en los primeros años de la República en el siglo XlX, cuando el tejido de paja toquilla se incorporó en las actividades del Austro y otro en 1949, debido al aumento de exportación de sombreros traídos de China y Filipinas a costos más bajos.

Según Cordero, Achig y Carrasco, el descenso del valor de las exportaciones de la región fue repentino, bajó el número de tejedores de 47.280 en 1950 a 27.400 en 1954 (1989, 23).  Está la migración, principalmente del campo a la ciudad, provocó que la actividad del tejido de paja toquilla quedé exclusivamente asignada para las mujeres.

 

Bibliografía

Aguirre, María. 2018. “Las tejedoras de la provincia del Azuay y los dilemas de la declaratoria del tejido como patrimonio inmaterial”. Universidad Andina Simón Bolívar-Sede Ecuador.

Enlace

https://repositorio.uasb.edu.ec/handle/10644/6044

Aguilar, María. 2008.” Los Sombreros de Paja Toquilla en el Ecuador”. Cuenca Ciudad Artesanal”. CIDAP. (pp 147-142).

Enlace

file:///C:/Users/memonge/Downloads/cuenca%20ciudad%20artesanal%20(1).pdf

Cordero, Claudio, Luis Achig y Adrián Carrasco. 1989. “La región Centro-Sur”. En Leonardo Espinoza, comp., La sociedad azuayo-cañari: Pasado y presente, 23. Quito: El Conejo.

 

 

María Elisa Monge

Museo de la Moneda, Cuenca

27, septiembre 2024

 

[1]   El 13 de mayo de 1830, el Departamento de Ecuador se retiró de la Gran Colombia y se convirtió en un Estado independiente

[2]   Agentes intermediarios de ahí su nombre. Se los conoce también con el nombre de “perros” y son los encargados de seleccionar y comprar los sombreros semi-elaborados procedentes de los sectores urbanos y rurales para revenderlos a las Casas Exportadoras.

[3]  Este proceso de elaboración de paja toquilla consiste en colocar a los sombreros ya blanqueados en un horno con azufre durante 24 horas para fijar el color y eliminar residuos.

En 1912, un grupo de ciudadanos, presididos por el señor Federico Malo, conforman la "Junta Promotora del Banco del Azuay”, elaboraron los estatutos y los remitieron al gobierno del entonces presidente de Ecuador, don Leónidas Plaza Gutiérrez, que se expide el 1 de octubre de 1912, mediante el Acuerdo No. 678.

El Banco del Azuay se establece en Cuenca e inicia sus operaciones en 1913 y cierra en 1999. En su calidad de emisor, durante las primeras décadas del siglo XX, emitió billetes en denominaciones de 1, 2, 5 y 10 sucres impresos por la American Bank Note de Estados Unidos (ABNC) de Nueva York.

La gráfica de los billetes emitidos por el Banco del Azuay muestra elementos y personajes de la identidad austral. En el billete de Un Sucre se halla el conquistador Gil Ramírez Dávalos, fundador de la Villa de Santa Ana de los cuatro ríos de Cuenca, en el de Cinco Sucres muestra al capitán español Alonso de Mercadillo y Villena, fundador de la ciudad de Loja y en el de Diez Sucres, en el medio se halla el monumento a la Independencia ubicado en la Plaza grande de Quito y a los lados el retrato de Diego de Almagro, conquistador del Perú y Sebastián de Benalcázar, fundador de la ciudad de Quito.

El billete de Dos Sucres muestra a dos personajes en la actividad operativa del tratamiento de la toquilla para la elaboración del tradicional sobrero. El grabado es rico en representaciones en segundo plano de abundante vegetación, el tratamiento de la luz y la proporción áurea (proporción perfecta) para la representación antropomorfa. Logró destacar la actividad del procesamiento del sombrero de paja toquilla, el cual fue el motor económico austral.

La zona austral del Ecuador se identifica con procesos productivos relacionados con la producción manufacturera artesanal, destacándose el de los sombreros de paja toquilla desde mediados del siglo XIX.

Los sombreros, en fase de elaboración, provienen de la provincia de Manabí, lugar de origen de la fibra “toquilla”, llamada también "paja toquilla". En Cuenca, se procesaba en sus acabados finales, constituyéndose, en esa línea del tiempo, en el primer centro artesanal de la República; ésta actividad llegó a su apogeo en los primeros años del siglo XX; una economía creciente y la apertura a los mercados mundiales dieron lugar a un "boom exportador", que benefició a los partícipes de los procesos operativos de manufactura, convirtiéndose en la mayor fuente de ingresos de la población austral; en 1926, alcanzó el 18.38% del total nacional de las exportaciones. Fue uno de los componentes del modelo económico agro exportador que se estructuró en Ecuador. El sobrero de paja toquilla, en esa época, fue el tercer producto de exportación, después del cacao y el café.

En torno a la significativa producción y exportación de este producto, la creación del Banco del Azuay fue importante por su accionar como institución financiera que permitió dinamizar el movimiento económico en la zona austral del país.

Bibliografía

CARBO, Luis Alberto, Historia Monetaria y Cambiaria del Ecuador, desde la época colonial, (Quito: Colección Isidro Ayora, Vol 1. Publicaciones Banco Central del Ecuador, 1978), pág., 39.

ESTRADA, Ycaza Julio. Los Bancos del Siglo XIX. Publicaciones del Archivo Histórico del Guayas, 1976, Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Guayas, pág. 21-22-23.

HOYOS, Galarza Melvin, El papel moneda en el Ecuador, (Guayaquil: Publicaciones Municipalidad de Santiago de Guayaquil, 2019), pág., 161

IZA, Terán Carlos. La Historia del Ecuador a través de sus billetes y estampillas, (Barcelona, EMSE EDAPP S.L. 2018),

TRUJILLO, B., Eduardo R, Historia del Papel Moneda en el Ecuador, Unión gráfica Cía. Ltda. Guayaquil-Ecuador.1984,


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