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Política para el tratamiento de datos personales

Las charlas magistrales sobre la historia del dinero están dirigidas a grupos académicos universitarios con el objetivo de dar a conocer el proceso histórico de la moneda dentro del contexto ecuatoriano. Este servicio se acompaña de una exposición itinerante y es gratuito.
Para solicitarlo es necesaria la coordinación entre la institución universitaria y el Museo Numismático del Banco Central del Ecuador contactándose a través del correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.


Desde el cierre de la casa de Quito (1864) hasta 1884, en el Ecuador circuló cualquier cantidad de moneda extranjera o foránea lo cual tornó a la economía en un caos, en 1872 mediante la intervención del Banco del Ecuador se introdujo monedas de 1 y 2 centavos en cobre, con las cuales se logró frenar la circulación de moneda foránea, sin embargo no solucionó por completo la crisis económica del país. En 1884 durante la presidencia de José María Placido Caamaño se adopta como unidad monetaria al “SUCRE” en honor al Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre quien fue gestor de la Batalla de Pichincha el 24 de Mayo de 1822, donde los territorios del sur hoy Ecuador obtuvieron su libertad del yugo español. Esta unidad monetaria surge por la necesidad que el Ecuador cuente con una moneda que identifique al país a nivel mundial ya que nuestro país era el primer exportador de cacao. La moneda de 1 sucre equivalía a 100 centavos, tenía un diámetro de 37 milímetros, un peso de 25 gramos y elaborada en plata de 0.900 milésimas de fino y en el área del canto se colocó la inscripción “DIOS – ORDEN – LIBERTAD”. Sus fracciones estaban divididas en ½ sucre, ½ décimo de sucre, 2 décimos de sucre, 1 décimo de sucre, 1 centavo y ½ centavo. Desde el cierre de la ceca quiteña el Ecuador nunca más volvió a acuñar su propia moneda, sino más bien todas fueron acuñadas en el extranjero así: los primeros sucres fueron fabricados en las cecas de Heaton Birmingham, Lima y Chile.
Prácticamente desde 1859 hasta 1861 la ceca dejo de producir moneda para el Ecuador bajo el auspicio del gobierno, tornándose en un período anárquico porque empiezan a circular cualquier cantidad de moneda foránea e incluso del periodo colonial; paralelamente cobran protagonismo los bancos particulares provenientes de los grandes hacendados cacaoteros que habían logrado un gran desarrollo de su economía por las exportaciones cacaoteras. Como dijimos anteriormente el incremento de las exportaciones de la pepa de oro dieron un mayor realce a los comerciantes y propietarios cacaoteros del Ecuador, así nace el primer banco particular en 1861 de propiedad de don Manuel Antonio Luzárraga con la garantía de su casa comercial que era mejor conocida como Casa Luzárraga, al mismo tiempo se crea el Banco Particular de Descuento I Circulación de Guayaquil quien tomó contacto con el gobierno e intentó reactivar la producción de la Ceca de Quito, sin embargo este propósito no tuvo mayor efecto. Con estos bancos inicia la introducción del billete de banco o papel moneda, los cuales no tenían mayor aceptación y originariamente son de carácter de circulación forzosa con un formato grande y transitaban únicamente dentro de las aduanas, posteriormente se emitieron para uso público y fungían como un billete pagaré.
Los Fuertes de 1858 al igual que los de 1846, tuvieron el mismo desenlace, es decir fueron objeto de acaparamiento y exportación por su buena ley de fino. El cambio del sistema Octogecimal a decimal contrajo muchos problemas dentro de los procesos de comercio, por lo que nuevamente se tuvo que retomar el sistema tradicional al que estaban acostumbrados la gente.
En 1846 las monedas de 8 reales de plata o mejor conocidas como FUERTES por su alta pureza del metal en ley de 0.900 milésimas de fino (90% plata y 10% cobre); el incremento en la fineza del metal de las monedas se dio aplicando la ley de Gresham la cual dice que: “la moneda de mala ley sustituye a la de buena ley”, así, los fuertes desaparecieron casi inmediatamente y continuaron circulando las monedas en baja ley por lo que para los años siguientes se volvió a bajar la ley en las monedas.

En 1841 para intentar frenar el proceso de falsificación en las monedas se emitió una moneda de 4 reales a cual se le incorporó en el área del canto la leyenda “MORAL – INDUSTRIA”, la misma que salió a circular en 1842 y con esta medida de seguridad se logró frenar la falsificación en este valor.
Además, en 1842 se crea la moneda de ¼ de real o calé quiteño para facilitar el comercio con moneda de baja fracción. Esta unidad monetaria lleva en el anverso una torrecilla sobre un pequeño talud y las siete estrellas que representan a las primeras provincias del Ecuador, en el decreto de creación se menciona que la gráfica a plasmarse dos líneas elípticas, sin embargo por el tamaño de la moneda el grabador hizo una simplificación de los elementos y colocó un ave sobre la torre.